"No he de callar por más que con el dedo, ya tocando la boca o ya la frente, silencio avises o amenaces miedo." Don Francisco de Quevedo.

BARRA DE BUSQUEDA

miércoles, 28 de septiembre de 2011

28 SEPTIEMBRE 1821, ACTA DE INDEPENDENCIA DE MÉXICO: Por Martín Borboa Gómez.

Ese día se instaló la junta, los miembros de esta hicieron el juramento y se decretó el Acta de Independencia, con lo cual se refrendaba lo que ya era un hecho, la libertad y soberanía. Agustín de Iturbide fue electo unánimemente Presidente de la Junta. Más adelante, Iturbide fue nombrado Presidente de la Regencia, pero por ser incompatible con el mando del ejército, y considerándose que debía conservar este último, se le nombró Generalisimo de las armas del imperio de mar y tierra.

Después de la entrada del Ejército Trigarante, se disolvió el gobierno virreinal, y las fortalezas de Acapulco y Perote expresaron su rendición. Sólo quedaba en poder del gobierno español la fortaleza de San Juan de Ulúa, la cual, después de un tiempo, también fue ganada para el Imperio mexicano. El último virrey Juan O´Donojú murió de pleuresía a los pocos días, el 8 de octubre.

Revisar el Acta de Independencia si que vale la pena, así se da uno cuenta de quienes la firmaron, de cuando se hizo independiente nuestro pais, y de que propósitos tuvieron los grandes hombres que consumaron esa lucha. Ojalá en las escuelas se revisara este documento fechado el 28 de septiembre de 1821, pues así los mexicanos se preguntarían porque no se celebra para nada esa fecha, y la voz popular alcanzaría lo que la oficialidad ha conseguido opacar.

INVITO A TODOS LOS LECTORES A LEER EL ACTA DE INDPENDENCIA NACIONAL FECHADA EL 28 DE SEPTIEMBRE DE 1821, PUES EQUIVALE AL ACTA DE NACIMIENTO DE NUESTRO AMADO MÉXICO.

ACTA DE INDEPENDENCIA DEL IMPERIO MEXICANO

Pronunciada por su Junta Soberana, congregada en la capital de él en 28 de septiembre de 1821.

La Nación Mexicana, que por trescientos años ni ha tenido voluntad propia, ni libre el use de la voz, sale hoy de la opresión en que ha vivido.

Los heroicos esfuerzos de sus hijos han sido coronados, y esta consumada la empresa eternamente memorable que un genio superior a toda admiración y elogio, amor y gloria de su patria, principio en Iguala, prosiguió y llevo al cabo arrollando obstáculos casi insuperables.

Restituida, pues, esta parte del Septentrión al ejercicio de cuantos derechos le concedió el Autor de la naturaleza y reconocen por inenajenables y sagrados las naciones cultas de la tierra, en libertad de constituirse del modo que mas convenga a su felicidad, y con representantes que puedan manifestar su voluntad y sus designios, comienza a hacer use de tan preciosos dones y declara solemnemente, por medio de la Junta Suprema del Imperio, que es Nación soberana e independiente de la antigua España, con quien en lo sucesivo no mantendrá otra unión que la de una amistad estrecha en los términos que prescribieron los tratados; que entablara relaciones amistosas con las demás potencies, ejecutando respecto de ellas cuantos actos pueden y están en posesión de ejecutar las otras naciones soberanas; que va a constituirse con arreglo a las bases que en el Plan de Iguala y Tratados de Córdoba, estableció sabiamente el primer jefe del Ejercito Imperial de las Tres Garantías; y, en fin, se sostendrá a todo trance, y con el sacrificio de los haberes y vidas de sus individuos (si fuere necesario), esta solemne declaración, hecha en la capital del Imperio, a 28 de septiembre del año de 1821, Primero de la Independencia Mexicana.

Agustín de Iturbide. Antonio, obispo de la Puebla. Juan O'Donoju. Manuel de la Barcena. Matías Monteagudo. José Yañez, Lic. Juan Francisco de Azcarate. Juan José Espinosa de los Monteros. José Maria Fagoaga. José Miguel Guridi y Alcocer. El marques de Salvatierra. El conde de Casas de Heras Soto. Juan Bautista Lobo. Francisco Manuel Sánchez de Tagle. Antonio de Gamma y Córdoba. José Manuel Sartorio. Manuel Velásquez de León. Manuel Montes Argüelles. Manuel de la Sota Riva. El marques de San Juan de Rayas. José Ignacio García Illueca. José Maria de Bustamante. José Maria Cervantes y Velasco. Juan Cervantes y Padilla. José Manuel Velásquez de la Cadena. Juan de Orbegoso. Nicolás Campero. El conde de Jala y de Regla. José Maria de Echeverría y Valdivieso. Manuel Martínez Mansilla. Juan Bautista Raz y Guzmán. José Maria de Jáuregui. José Rafael Suárez Pereda. Anastasio Bustamante. Isidro Ignacio de Icaza. Juan José Espinosa de los Monteros, vocal secretario.

martes, 27 de septiembre de 2011

POESÍA QUE PROMETE: Los motivos del lobo...


El varón que tiene corazón de lis,
alma de querube, lengua celestial,
el mínimo y dulce Francisco de Asís,
está con un rudo y torvo animal,
bestia temerosa, de sangre y de robo,
las fauces de furia, los ojos de mal:
¡el lobo de Gubbio, el terrible lobo!
Rabioso, ha asolado los alrededores;
cruel, ha deshecho todos los rebaños;
devoró corderos, devoró pastores,
y son incontables sus muertos y daños.

Fuertes cazadores armados de hierros
fueron destrozados. Los duros colmillos
dieron cuenta de los más bravos perros,
como de cabritos y de corderillos.

Francisco salió:
al lobo buscó
en su madriguera.
Cerca de la cueva encontró a la fiera
enorme, que al verle se lanzó feroz
contra él. Francisco, con su dulce voz,
alzando la mano,
al lobo furioso dijo: "¡Paz, hermano
lobo!" El animal
contempló al varón de tosco sayal;
dejó su aire arisco,
cerró las abiertas fauces agresivas,
y dijo: "!Está bien, hermano Francisco!"

"¡Cómo! exclamó el santo. ¿Es ley que tú vivas
de horror y de muerte?
¿La sangre que vierte
tu hocico diabólico, el duelo y espanto
que esparces, el llanto
de los campesinos, el grito, el dolor
de tanta criatura de Nuestro Señor,
no han de contener tu encono infernal?
¿Vienes del infierno?
¿Te ha infundido acaso su rencor eterno
Luzbel o Belial?"


Y el gran lobo, humilde: "¡Es duro el invierno,
y es horrible el hambre! En el bosque helado
no hallé qué comer; y busqué el ganado,
y en veces comí ganado y pastor.
¿La sangre? Yo vi más de un cazador
sobre su caballo, llevando el azor
al puño; o correr tras el jabalí,
el oso o el ciervo; y a más de uno vi
mancharse de sangre, herir, torturar,
de las roncas trompas al sordo clamor,
a los animales de Nuestro Señor.
¡Y no era por hambre, que iban a cazar!"

Francisco responde: "En el hombre existe
mala levadura.
Cuando nace, viene con pecado. Es triste.
Mas el alma simple de la bestia es pura.
Tú vas a tener
desde hoy qué comer.
Dejarás en paz
rebaños y gente en este país.
¡Que Dios melifique tu ser montaraz!"

"Esta bien, hermano Francisco de Asís."
"Ante el Señor, que toda ata y desata,
en fe de promesa tiéndeme la pata."
El lobo tendió la pata al hermano
de Asís, que a su vez le alargó la mano.

Fueron a la aldea. La gente veía
y lo que miraba casi no creía.
Tras el religioso iba el lobo fiero,
y, bajo la testa, quieto le seguía
como un can de casa, o como un cordero.

Francisco llamó la gente a la plaza
y allí predicó.
Y dijo: "He aquí una amable caza.
El hermano lobo se viene conmigo;
me juró no ser ya vuestro enemigo,
y no repetir su ataque sangriento.
Vosotros, en cambio, daréis su alimento
a la pobre bestia de Dios." "¡Así sea!",
Contestó la gente toda de la aldea.
Y luego, en señal
de contentamiento,
movió la testa y cola el buen animal,
y entró con Francisco de Asís al convento.

Algún tiempo estuvo el lobo tranquilo
en el santo asilo.
Sus bastas orejas los salmos oían
y los claros ojos se le humedecían.
Aprendió mil gracias y hacía mil juegos
cuando a la cocina iba con los legos.
Y cuando Francisco su oración hacía,
el lobo las pobres sandalias lamía.

Salía a la calle,
iba por el monte, descendía al valle,
entraba a las casas y le daban algo
de comer. Mirábanle como a un manso galgo.

Un día, Francisco se ausentó. Y el lobo
dulce, el lobo manso y bueno, el lobo probo,
desapareció, tornó a la montaña,
y recomenzaron su aullido y su saña.

Otra vez sintióse el temor, la alarma,
entre los vecinos y entre los pastores;
colmaba el espanto en los alrededores,
de nada servían el valor y el arma,
pues la bestia fiera
no dio treguas a su furor jamás,
como si estuviera
fuegos de Moloch y de Satanás.

Cuando volvió al pueblo el divino santo,
todos los buscaron con quejas y llanto,
y con mil querellas dieron testimonio
de lo que sufrían y perdían tanto
por aquel infame lobo del demonio.

Francisco de Asís se puso severo.
Se fue a la montaña
a buscar al falso lobo carnicero.
Y junto a su cueva halló a la alimaña.

"En nombre del Padre del sacro universo,
conjúrote dijo, ¡oh lobo perverso!,
a que me respondas: ¿Por qué has vuelto al mal?
Contesta. Te escucho."

Como en sorda lucha, habló el animal,
la boca espumosa y el ojo fatal:

"Hermano Francisco, no te acerques mucho...
Yo estaba tranquilo allá en el convento;
al pueblo salía,
y si algo me daban estaba contento
y manso comía.
Mas empecé a ver que en todas las casas
estaban la Envidia, la Saña, la Ira,
y en todos los rostros ardían las brasas
de odio, de lujuria, de infamia y mentira.
Hermanos a hermanos hacían la guerra,
perdían los débiles, ganaban los malos,
hembra y macho eran como perro y perra,
y un buen día todos me dieron de palos.

Me vieron humilde, lamía las manos
y los pies. Seguía tus sagradas leyes,
todas las criaturas eran mis hermanos:
los hermanos hombres, los hermanos bueyes,
hermanas estrellas y hermanos gusanos.
Y así, me apalearon y me echaron fuera.
Y su risa fue como un agua hirviente,
y entre mis entrañas revivió la fiera,
y me sentí lobo malo de repente;
mas siempre mejor que esa mala gente.
Y recomencé a luchar aquí,
a me defender y a me alimentar.
Como el oso hace, como el jabalí,
que para vivir tienen que matar.
Déjame en el monte, déjame en el risco,
déjame existir en mi libertad,
vete a tu convento, hermano Francisco,
sigue tu camino y tu santidad."

El santo de Asís no le dijo nada.
Le miró con una profunda mirada,
y partió con lágrimas y con desconsuelos,
y habló al Dios eterno con su corazón.
El viento del bosque llevó su oración,
que era: "Padre nuestro, que estás en los cielos..."

Rubén Darío

LA MAYOR EXTENSIÓN TERRITORIAL DE MÉXICO EN SU HISTORIA: Por Martín Borboa Gómez.

El Imperio Mexicano
Bajo el gobierno de Agustín de Iturbide, es cuando nuestro pais ha tenido su mayor extensión territorial, incluso ganado las anexiones voluntarias de otras provincias. Lamentablemente, por diferentes circunstancias y bajo otros gobiernos, la perdida de territorios ha reducido a nuestra nación a menos de la mitad de lo que alcanzó con Iturbide. Provincias que no dependían del virreinato de Nueva España como Guatemala y Centroamérica pidieron su adhesión al nuevo Imperio mexicano. Yucatán y Chiapas también se declararon independientes y luego solicitaron su anexión.

Por el norte, Nuevo México, La Alta California, Texas, Arizona y Nuevo León proclamaron su independencia y se unieron al Imperio.

Para finales de 1822, la Bandera de las tres garantías ondeaba ya desde Panamá en el sur, hasta el enorme territorio que comprende una línea imaginaria entre la Alta California hasta el río Mississippi.

Felices días en que el Imperio mexicano era tan vasto, y contaba además con la alegría de saber que las provincias que se anexaban al Imperio lo hacían de manera voluntaria, y se apegaban al cobijo de las tres garantías. Dichas provincias, contaban con diputados en el Congreso para que se representaran sus intereses como correspondía.

Actualmente, la extensión de nuestro país no es ni lamitad de lo que fue en ese año de 1822 bajo la regencia y gobierno de Iturbide. Pero, ¿No merece ningún reconocimiento aquel que concibió, extendió, publicó y ejecutó el exitoso Plan de Iguala, que no sólo dio la Independencia a México, sino que fue incluso deseado por las provincias vecinas y voluntariamente solicitaron su anexión al Imperio mexicano?

Queda en la historia entonces registrado el mayor alcance territorial de nuestro país, que bajo el concepto de nación de Iturbide fue posible, con la alegre y voluntaria participación de las provincias vecinas. Sin duda, es un motivo enorme para recordar sus logros.

En ese tiempo con Iturbide, estuvieron unidos México, Guatemala, Nicaragua, Honduras, Costa Rica y El Salvador conformando el Imperio Mexicano junto con otros territorios al norte. Cuando Iturbide abdicó a la corona, dichas provincias se separaron de México.

Aquellos países no han olvidado el tiempo en que los unía la corona de Iturbide, y para el tiempo de los festejos del primer Centenario de la Consumación de la Independencia, hubo una serie de discursos oficiales por parte de los representantes de varios paises (no sólo de aquellos países cobijados bajo la corona mexicana). Es importante resaltar que a veces en otras naciones recuerdan mejor esos detalles motivo de gran ánimo patriótico. A continuación, unos fragmentos, todos ellos tomados del libro "Celebración del primer Centenario de la Consumación de la Independencia, discursos oficiales, República Mexicana, Publicaciones de la Secretaría de Relaciones Exteriores, México, 1922".

De Nicaragua, Sr. Doctor Don Ramón Solórzano:

"La antigua provincia de Nicaragua, Excmo. Señor, comparte en estas festividades, no sólo en su carácter de invitada de honor, sino también como anfitrión espontáneo, con el corazón lleno de alegría y gratitud, porque ella celebra este mismo mes el Centenario de su Independencia y recuerda la injerencia que tuvieron los Patriotas mexicanos quienes favorecieron el nacimiento de la Federación delas Provincias Unidas de la América Central. La sangre derramada por vuestros héroes en tan cruenta y larga lucha, abonó el árbol de la Libertad que floreció simultáneamente en Vuestra capital y en la ciudad de Guatemala, en el mes de septiembre de 1821".

De Venezuela, Sr. D. Eudóro Urdaneta:

"...hoy se celebra la entrada a México del bizarro Ejército Trigarante, el que, al son de épicas fanfarrias, y después de once años de cruentas luchas, anunciaba al mundo los albores de la joven República independiente".

De Honduras, Sr. Doctor Don Manuel Ugarte:

"...México y Centroamérica, desorientados en la nueva situación política, para la cual no estaban preparados, tuvieron un imperial deslumbramiento, y Honduras, como fracción de las que luego fueron provincias unidas de Centroamérica, se unió al Plan de vuestro general Iturbide: aún guardáis bajo vuestra bandera territorios centroamericanos que se sumaron espontáneamente a vuestra República...".

De Guatemala, Sr. Doctor Don Luis Felipe Obregón:

"Difícil es para mi expresaros fielmente la sinceridad con que el pueblo y el gobierno de Guatemala palpitan en un solo corazón con el Pueblo y el gobierno de México, en la ocasión solemne de conmemorar la epopeya consumada en 1821; pues además de que las glorias mexicanas encontraron siempre eco en el alma del Continente, mi Patria, como sabéis, celebra en estos mismos momentos el Primer Centenario de su Independencia Nacional".

De Costa Rica, Sr. Don Ricardo Fernández:

"Consumada simultáneamente la Independencia de México y de Centroamérica, una misma bandera cobijó al principio las seis naciones hermanas, que no debieron separarse nunca y que algún día habrán de unirse de nuevo."

27 DE SEPTIEMBRE, INDEPENDENCIA DE MÉXICO: Por Martín Borboa Gómez.

Es posible que el lector haya aprendido que el día de la Independencia es el 16 de septiembre, pero no es así. Ese día inició el movimiento insurgente organizado en Dolores, pero el logro de la Independencia, la consumación de esta lucha, fue realizada once años después, ejecutada por el Ejército Trigarante. Los eventos que sucedieron desde la proclamación del Plan de Iguala hasta la firma de los tratados de Córdoba fueron la base sólida para la Independencia, y la entrada triunfal de Agustín de Iturbide con su Ejército a la Ciudad de México, verificada el 27 de septiembre, marca el nacimiento de México como una nación Independiente. Ese día cumplía Iturbide 38 años.

Las tropas Trigarantes que estaban aposentadas en diversos puntos de la Ciudad de México, tenían la orden de reunirse el 27 de septiembre de 1821 en Chapultepec. Desde ahí, siguieron por la calzada de Chapultepec, luego por el Paseo Nuevo, y luego entraron por la calle de San Francisco, donde había un arco de triunfo preparado para aquel momento, y que es el que se ha plasmado en varias obras pictóricas de la época. Las llaves de la ciudad le fueron entregadas a Iturbide. Al centro de la ciudad entró el contingente por la calle de Plateros, hoy Francisco I. Madero. Pasaron frente al Templo de la Profesa y al conocido como Palacio de Iturbide. Desfilaron en columna dieciséis mil hombres del Ejército, yparecían aun más pues la mitad era de Caballería. Un derroche de vivas, aplausos, papelitos de colores de la enseña Trigarante por parte del pueblo que viviá un día de enorme felicidad luego de once años de terribles batallas. El amor y la admiración del pueblo estaban con los triunfadores de la Independencia.

Agustín de Iturbide se dirigió al Palacio de los Virreyes, que luego se llamaría Imperial, hoy conocido como el Palacio Nacional, y desde el balcón principal saludó a la población, junto con O´Donojú. Luego fueron a la Catedrál.

Ese día, Agustín de Iturbide proclamó un mensaje que es para todos los mexicanos de todas las generaciones posteriores al evento, una clara realidad de lo que fueron los hechos de ese ilustre Libertador, transmitiendo este mensaje de cara a la Nación y a todos sus pobladores:

"Mexicanos, ya estáis en el caso de saludar a la patria independiente como os anuncié en Iguala: ya recorrí el inmenso espacio que hay desde la esclavitud a la libertad y toqué los diversos resortes para que todo americano manifestase su opinión escondida, porque en unos se disipó el temor que los contenía, en otros se moderó la malicia de sus juicios, y en todos se consolidaron las ideas, y ya me veis en la capital del imperio más opulento sin dejar atrás ni arroyos de sangre, ni campos talados, ni viudas desconsoladas, ni desgraciados hijos que llenen de maldiciones al asesino de su padre: por el contrario, recorridas quedan las principales provincias de este reino y todas uniformadas en la celebridad,al dirigido al Ejército Trigarante vivas expresivos y al cielo votos de gratitud: estas demostraciones daban a mi alma un placer inefable y compensaban con demasía los afanes, las privaciones y la desnudez de los soldados, siempre alegres, constantes y valientes. YA SABÉIS EL MODO DE SER LIBRES, A VOSOTROS TOCA SEÑALAR EL DE SER FELICES. Se instalará la junta, se reunirán las cortes, se sancionará la ley que debe haceros venturosos, y yo os exhorto a que olvidéis las palabras alarmantes y de exterminio, y sólo pronuncieis unión y amistad íntima. Contribuid con vuestras luces y ofreced materiales para el magnífico código, pero sin la sátira mordaz, ni el sarcasmo mal intencionado, dóciles a la potestad del que manda, completad con el soberano congreso la grande obra que empecé, y dejadme a mi que dando un paso atrás, observe atento el cuadro que trazó la Providencia y que debe retocarla sabiduría americana, y si mis trabajos,tan debidos a la patria, los suponéis dignos de recompensa, concededme sólo vuestra sumisión a las leyes, dejad que vuelva al seno de mi familia Y DE TIEMPO EN TIEMPO HACED UNA MEMORIA DE VUESTRO AMIGO ITURBIDE."

El 27 de septiembre de 1921,a cien años de la entrada triunfal del Ejército Trigarante, se llevaron a cabo cientos de eventos para celebrar el centenario, y uno de esos eventos fue uno de carácter militar que en columna desfiló por laruta que siguieron los trigarantes. Tomaron la calzada de Tacubaya, luego la Avenida Chapultepec hasta el cruce dela calzada de la Piedad y la Avenida Bucareli. Luego frente al "Caballito" y tomaron Avenida Juárez, siguieron por la Avenida Francisco I. Madero pasando frente al Palacio de Iturbide, llegaron hasta el Zócalo. Vuelta a la derecha, avanzando de modo que llegaron a la Avenida Pino Suárez, para pasar frente al Palacio Nacional para romper filas hasta la antigua calle de Seminario.

lunes, 26 de septiembre de 2011

ABORTAR A LOS FUTUROS DELINCUENTES: Por Andrés Beltramo Álvarez.

¡He aquí el criminal, el "zeta", el sicario!... o antes de que lo sea...
pero por si lo llega a ser.
En el mundo se han escuchado argumentos de los más variados para sostener la autorización legal del aborto. Desde el clásico “las mujeres tienen derecho sobre su cuerpo” hasta el bizarro “el producto (por bebé) no es persona”. Ideas peregrinas si las hay. Pero en México se ha llegado al colmo del ridículo: proponer las interrupciones de los embarazos como herramienta de combate a la inseguridad: un arma para acabar con los potenciales delincuentes y, de paso, aplicar una limpieza étnica.

Este lunes 26 de septiembre la Suprema Corte de Justicia de ese país analizará dos recursos interpuestos contra las reformas legales que consagraron el valor de la vida humana en las Constituciones de los Estados de Baja California y San Luis Potosí.

La mexicana es una República conformada por 31 entidades, cada una de ellas con Carta Magna particular. Juntas forman la Federación. En los últimos años 17 de esos Estados cambiaron sus constituciones para reconocer el derecho a la vida. Se le llamaron “blindajes” contra el aborto. Ahora la Corte podría declarar dos de esas reformas como “inconstitucionales”, abriendo el camino para tirar abajo las otras 15.

Estudiando ese tema estaba cuando me topé con un artículo publicado por el periódico Excélsior y firmado por Francisco Martín Moreno. Una inédita colección de barbaridades, de esas que pocas veces he visto en mi vida (se puede leer completo aquí, aunque sinceramente no lo recomiendo). Mejor juzgue usted mismo los siguientes extractos.

La base del texto: el éxito en el abatimiento del número de asesinatos en Nueva York entre 1990 y 2003. Según el autor el aborto fue el arma secreta utilizada por el alcalde Rudolph Giuliani, porque permitió reducir la llamada “fuente de criminales potenciales“. Y escribió:

Desde 1973 se legalizó el aborto en Estados Unidos, por lo que en buena medida dejaron de nacer niños antisociales, la mayor parte de ellos hundidos en la miseria, seres no deseados, no amados, rechazados, resentidos, absolutamente llenos de rencor y de odio, dominados por unos apetitos de venganza anónima y sepultados en resentimientos al haberse desarrollado en los andenes de los subterráneos de la ciudad o en sótanos con el aire enrarecido o en cañerías o letrinas en donde, por supuesto, jamás iban a encontrar a sus padres ni la educación ni el consuelo amoroso requerido para gozar de un equilibrio emocional.

Se trata de los mismos delincuentes mexicanos de nuestros días. La comparación es válida. “Décadas de estudios han demostrado que un niño que nace en un entorno familiar adverso tiene muchas posibilidades de convertirse en un delincuente”. El aborto constituyó el gran remedio al respetar los principios de la maternidad voluntaria: se detuvo el nacimiento de niños expósitos, abandonados a su suerte en callejones, cuando no en las bancas de las iglesias o de los jardines públicos.

En la Ciudad de México desde que se autorizó el aborto se han llegado a producir casi 50 mil legrados, de donde podría caber la pregunta relativa a cuántos delincuentes en potencia dejaron de nacer y que ya no crecerán ni en cañerías ni en estaciones del Metro ni en el alcantarillado público ni en los tribunales de menores ni en los separos de la Policía Judicial ni en las cárceles federales purgando condenas que van del secuestro de personas hasta el tráfico de estupefacientes, sin olvidar el robo de bancos y de cualquier otro asalto o violación a mano armada.

Cuando se ha entrevistado a diversos delincuentes en relación a sus orígenes familiares, a su trayectoria educativa, a su identidad personal, en buena parte de los casos ha resultado un común denominador: desconocen a sus padres, no asistieron a instituciones educativas ni a orfanatos, en donde hubieran podido ser atendidos para concederles la debida protección y seguridad social.

¿Queremos heredarles a nuestros hijos un México mejor? ¿Sí? Pues no obliguemos a las mujeres a ser madres en contra de su voluntad, en buena parte por prejuicios religiosos de altísimo costo social. ¿Ya no queremos asesinos como los del Casino Royale y otras decenas de miles de maleantes resentidos ignorantes de su más elemental pasado sanguíneo? Pues entonces que las mujeres embarazadas puedan suspender su embarazo cuando lo deseen, siempre y cuando no hayan transcurrido más de 120 días de la concepción. Evidentemente que el clero católico estará en contra de esta medida de la misma manera en que ha estado en contra de las causas más nobles de México. ¿Queremos disminuir las tasas de criminalidad? Aquí se tiene entonces una herramienta eficiente para lograrlo. Utilicémosla.

Desconcierto y horror me produce esta antología de prejuicios, más digna de un manifiesto de cabezas rapadas que de una tertulia entre modernos demócratas. Para rebatir, mil y un argumentos pululan ahora mismo mi mente. Hacerlo me resulta banal, o no. ¿Acaso la delincuencia es cualidad irremediable de un único estrato social, sentenciado por sus escasos recursos? ¿De ese grupo predestinado procederían todas y cada una de las madres abortistas? ¿Existe entonces una doctrina del “destino manifiesto” de estos infantes, escuadra de seres humanos que sólo tienen en su futuro la violencia, el robo y la violación, eso sí… a “mano armada”?

Según Francisco Martín Moreno estaba en el error el gran Chavo del 8 y su “pobre pero honrado”. Porque, de acuerdo con sus palabras, los niños huérfanos, desposeídos y abandonados nunca podrán ser buenos, no tienen escapatoria al mal. Son la peor amenaza para la convivencia civil. Ellos engrosan la “fuente de potenciales delincuentes”. Odiarán y se convertirán en asesinos. Como tales deben ser exterminados. Mejor no darles la oportunidad de elegir el bien, es demasiado peligroso.

Ojo, muchos de estos niños pobres en México proceden de comunidades campesinas, conformadas en su mayoría por indígenas. En este determinismo ni ellos ni sus madres tendrán jamás oportunidades para salir adelante. Más efectivo, entonces, evitarles sufrimientos. De paso se puede ejecutar una buena limpieza étnica. ¿Así o más racista?

jueves, 22 de septiembre de 2011

¿ESTÁS CONSCIENTE DEL GENOCIDIO MEXICANO?: Por José de Jesús Castellanos.

El Siglo XX ha pasado a la historia como el siglo de los genocidios. Dos son los más llamativos y se encuentran enmarcados por el nacimiento del totalitarismo: el delnazismo y el del comunismo soviético. Hay otros menos recordados en Turquía, en África y en Asia, pero también son muestras de la barbarie de la que somos capaces los humanos.

Pero el más silencioso, incluso justificado por algunos, es el del aborto cuya práctica se ha convertido en violencia institucionalizada en el Siglo XXI enentidades nacionales o locales, como en el Distrito Federal.

Como reacción defensiva para rescatar de la barbarie al ser humano, en 1948 se promulgó con el consenso delas naciones miembros de la O.N.U., la Declaración de los Derechos Humanos. Documento de autoridad moral levantado cuando aún humeaban los restos de la Segunda Guerra Mundial. Declaración seguida de convenciones internacionales y regionales, de carácter vinculatorio, que obligan a los estados firmantes a respetar los derechos humanos.

En México tuvo que concluir el Siglo XX e iniciarse una transición democrática para que, finalmente, nuestra Constitución, a partir de este año, recogiera, reconociera y consagrara la protección de los derechos humanos.Fue éste un avance apoyado por todos los partidos políticos, por la mayoría de los estados de la federación yaplaudido por la sociedad mexicana como una luz de esperanza hacia el futuro. Pero no ha pasado mucho tiempo para que la llama de los derechos humanos se vea amenazada desde donde más debía protegerse: la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

El ministro Fernando Franco González Salas, responsable de presentar los proyectos de sentencia respecto delas acciones de in constitucionalidad promovidos contra las reformas constitucionales de los estados de Baja California y San Luis Potosí, que protegen la vida desde la concepción, ha presentado al pleno sendas propuestas que en sus términos, además de contradictorias, echan por tierra el fruto de la reforma constitucional y de aprobarse, institucionalizarían la violencia contra los seres humanos anidados en el seno materno, ampliando el genocidio que en el D.F. supera los 60 mil muertos, muchos más que las víctimas de la guerra contra la delincuencia organizada.

Para sustentar su argumentación, el Ministro Franco ha recurrido a la negación de la dignidad de la persona a los recién concebidos, pretendiendo establecer distinciones de personas o cuasi personas, en una regresión semejante a la que utilizaron los defensores de la esclavitud, los nazis para perseguir a judíos y gitanos, o los comunistas para exterminar a los burgueses.

El Ministro utiliza variedad de sofismas para sostener su argumentación, pretendiendo que la Constitución sea interpretada a partir de reglamentos, normas oficiales mexicanas o eventos internacionales sin consenso ni carácter vinculatorio, para negar lo que está, ya, expresamente reconocido en la Constitución, como son los Pactos Internacionales firmados por México y ratificados por el senado.

Persona, dice la Convención Americana de los Derechos Humanos, en su artículo 1, fracción 2, "es todo ser humano". Y ser humano es toda aquella unidad plena, individual, aunque se encuentre en proceso de desarrollo, poseedora de un código genético humano. Éste es el caso del recién concebido o el nasciturus. También el Pacto internacional de derechos civiles y políticos dice en su artículo 16: "Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica", de modo que cualquier ser humano,aún el que está en el vientre materno, tiene derecho a que se reconozca su personalidad jurídica.

En cierta forma al Ministro Franco no le queda más remedio que reconocer dicha personalidad. Sin embargo, en su afán de justificar un proyecto de inconstitucionalidad, recurre al imaginario, a la fantasía, estableciendo distintos tipos de personas, para finalmente negar el derecho a la vida a los niños recién concebidos. Parecería que asistimos a un nuevo nominalismo con el propósito de abrir paso a la instauración de la violenciainstitucionalizada en México.

Resulta aberrante que en el máximo tribunal del país se presente una propuesta como ésta. Tan lamentable como lo fue la del Ministro Ramón Cosío en el caso de la controversia en el D.F., que hasta el engrose tuvo que ser rechazado por el resto de los ministros al no respetar la decisión de la Corte y pretender introducir conceptos contrarios a lo expresado por el resto de los ministros, en una sentencia que merece ser revisada, sobre todo a la luz de la nueva redacción de los artículos 1º Y 29º de la Constitución.

Pretender aprobar una declaratoria de inconstitucionalidad al ejercicio de la soberanía de los estados de Baja California y San Luis Potosí, sería una violación a la soberanía de dichos estados y una contradicción de alguno de los argumentos que se usaron para declarar lo contrario en el caso del D.F.

En las manos de la Corte estará, a partir de la próxima semana, la vigencia del Estado de Derecho o la re apertura del estado totalitario en nuestro país.

¡CUATRO MIL ENTRADAS!


miércoles, 21 de septiembre de 2011

POEMA: Regalo...


‎... te fuiste y un silencio suave -muy dentro- se mete,
un silencio antiguo que entre la razón y los afectos...
aún duele.

Lejos... de estar cerca no dejas.
Te guardo lo que me queda.
Te regalo luciérnagas que,
aunque vuelan muy bajo,
quisieran con todas sus fuerzas ser estrellas...

Juan Pablo de María Díaz Hernández

domingo, 18 de septiembre de 2011

LOS SIETE ERRORES FINANCIEROS MÁS COMUNES: Por Roberto Arnaz.

Desde el comienzo de la crisis en 2007, a muchos hogares no les ha quedado más remedio que apretarse el cinturón y ajustar las cuentas. Los que durante años habían estado viviendo por encima de sus posibilidades con la complicidad de los bancos ven ahora cómo les cuesta llegar a fin de mes.

Por eso, vamos a echar un vistazo a los siete errores financieros más comunes que complican la economía de muchas familias. La desidia, la falta de organización, la mala administración de los ingresos o no informarse bien, pueden hacerte perder dinero y pagar más de lo necesario. Alejarse de estas prácticas es la clave para la supervivencia económica.

Error 1: No prestar atención a los gastos frívolos.

Los expertos en economía doméstica advierten de que "las grandes fortunas se pierden de euro en euro". Esto es, los gastos habituales, realizados de manera poco razonada y en cuantías no muy elevadas, son los culpables de que no lleguemos a fin de mes.

Puede que, cuando estés levantando una taza de café o encendiendo un cigarrillo, no te parezca un gran problema, pero gastos como estos pueden suponer a lo largo del año varios miles de euros que podrían invertirse en amortizar la hipoteca o la letra del coche de manera anticipada.

Error 2: Contratar servicios que no necesitamos.

Muchas veces, al encontrar una buena oferta nos damos de alta en servicios que no usamos como deberíamos para que nos resulte rentable la inversión. Ya sea televisión de pago, una conexión más rápida a internet o suscripciones a servicios extra de telefonía móvil, contribuyen a adelgazar nuestra cuenta corriente.

Error 3: Vivir del dinero prestado.

Tarjetas de crédito, préstamos personales o pagos financiados; estás prácticas orientadas a estimular el consumo sirven también para engordar las cajas de los bancos con intereses y comisiones. Cuando recurres a la financiación para comprar cualquier objeto, ten claro que el dinero no te lo regalan y que acabarás pagando bastante más de lo que crees. Los intereses moratorios pueden llegar hasta al 40% anual.

Además, no cancelar tarjetas de crédito inutilizadas puede convertirse en un grave problema. Algunos bancos te pueden cobrar la anualidad y, si no la pagas, esa pequeña deuda puede crecer y causarte serios estragos financieros.

Error 4: Olvidar fechas de pago.

Hay veces que no pagamos nuestros recibos o letras porque olvidamos las fechas límite de las mismas. Esto supone un retraso que en algunas ocasiones va acompañado de una multa o un suplemento. Es recomendable usar una agenda o calendario, así como las alarmas del teléfono móvil para ayudar a nuestra memoria.

Error 5: Confiar en la lotería para salir del agujero.

La lotería es la opción preferida para quienes confían en la suerte como único camino para tapar agujeros económicos. Si eres uno de ellos, considera que es posible que a lo largo de tu vida ganes, pero nunca lo suficiente. Las estadísticas demuestran que el apostante medio recupera únicamente el 50% de lo que juega a lo largo de su vida. Es decir, cualquier asesor financiero te diría que los juegos de azar son una nefasta inversión. Cuando se participa en un sorteo, las probabilidades de recuperar lo invertido son de una entre 40, mientras que la de resultar agraciado con un premio multimillonario es de una entre 175 millones. Por tanto, necesitarías hacer una media de 10.000 apuestas diarias durante 50 años para que la estadística se pusiera de tu parte.

Error 6: Invertir en negocios que no conoces.

Muchas personas han perdido mucho dinero por meterse en negocios que no conocen, tanto en inversión directa como a través de la bolsa. Casos como Fórum Filatélico o Gescartera nos recuerdan los riesgos de no leer la letra pequeña. Asegúrate de informarte y entender dónde se va tu dinero. En cuanto al gusto por la inversión, lo españoles dedican 3 de cada 4 euros a comprar activos inmobiliarios. Muy de lejos le siguen las cuentas de ahorro y los depósitos bancarios, con apenas 11 de cada 100 euros, o las acciones, con 7 de cada 100 euros.

Error 7: Despreciar el ahorro.

No contribuir con una cantidad mensual, por pequeña que sea, al ahorro familiar es un grave error. Si tu versión del ahorro es la que involucra únicamente el dinero que te sobra cada mes, si es que sobra algo, difícilmente te será posible lograr las reservas necesarias para lograr tus objetivos. Sobre todo los de largo plazo. Si quieres ahorrar de verdad, debes trabajar constantemente en buscar nuevas formas de rebajar tu presupuesto familiar. Si reduces tus gastos innecesarios, pronto verás cómo engorda tu cuenta corriente.

El consejo es: VIVIR DE LO QUE SE TIENE Y JAMÁS VIVIR DEL CRÉDITO.

jueves, 15 de septiembre de 2011

EL VERDADERO DÍA DE LA INDEPENDENCIA: Por Carlos R. Astudillo Constantino.

El cura zorro
Tradicionalmente los mexicanos celebramos la Independencia el 15 de septiembre, con la celebración del Grito de Dolores, y con el Desfile del 16 de septiembre. En realidad a casi nadie le importa indagar mucho sobre las razones de estas efemérides, sólo se sabe que son las fechas de los festejos patrios y que hay que comer pozole, lanzar cohetes y organizar el convivio con los amigos.Llama la atención que casi nadie sabe que el 15 de septiembre no sucedió el famoso Grito de Dolores. En efecto, fue el día 16, muy temprano, cuando el Párroco Cura de Dolores, Guanajuato, hizo repicar las campanas de su templo para congregar a los vecinos.

En vez de celebrar los correspondientes ritos religiosos, el Padre Miguel Hidalgo informó a sus feligreses que perderían su religión a manos de los franceses. Dado que Napoleón Bonaparte había invadido España y retenía como prisioneros a Carlos IV y a su hijo, el Príncipe de Asturias, posteriormente Fernando VII, el Padre Hidalgo informaba a su azorada congregación que los malignos franchutes los entregarían a las huestes de Satanás, ayudados por los traidores españoles, los gachupines afrancesados.

La gente prorrumpió en llanto y exclamaciones de horror y cólera, y se oyeron claramente las siguientes palabras: "No padre, defendámonos", "Viva la Virgen de Guadalupe", "Viva nuestro Rey Fernando VII", "Muera el mal gobierno". Satisfecho, el buen padre Hidalgo dijo: "Que vivan pues, y seguid a éste vuestro buen cura, que siempre se ha preocupado por ustedes".

En los días siguientes, el padre Hidalgo liberó a los criminales de las cárceles y apresó a inocentes españoles, a los que luego asesinó a sangre fría. El buen cura alentó el asesinato y pillaje de sus huestes, con gran molestia y enojo de los otros líderes de la expedición, como Ignacio Allende, Ignacio Aldama, Mariano Abasolo y Mariano Jiménez.

El mismo Allende, espada en mano, luchó contra la chusma que asesinaba y robaba a los civiles indefensos que caían en sus manos. En poco tiempo Hidalgo congregó a una muchedumbre de 100 mil seguidores que devastaron el Bajío y amenazaron a la Ciudad de México con el saqueo y el pillaje. Al final Hidalgo fue apresado y ejecutado en 1811, y su movimiento no logró la Independencia.

El 27 de septiembre de 1821, Agustín de Iturbide entró a la Ciudad de México al frente del Ejército Trigarante. Las tres garantías, consignadas por el Plan de Iguala quedaron plasmadas en nuestra Bandera Nacional: Verde, Blanco y Rojo. Independencia, Religión y Unión fue la divisa del Libertador que consumó la hazaña de lograr la Independencia de México, casi sin derramamiento de sangre.

El 27 de septiembre de 1821, la Nación Mexicana, existente desde hacía varios siglos, obtuvo por fin su Independencia como Estado Libre y Soberano: 27 de septiembre de 1821, el Día de la Independencia de México.

LOS NIÑOS HÉROES, UNA GESTA DE PATRIOTISMO: Apuntes en el Cuaderno de Bitácora.

¡Mataron y murieron por la Patria!
Son innumerables los episodios en que el valor mexicano ha demostrado que aventaja o, cuando menos, no cede un punto a los heroísmos de los pueblos más valerosos de la historia antigua y moderna. Hay que decirlo así, sobriamente, serenamente; sin alardes patrioteros, pero con certidumbre fincada en juicios de rigurosa objetividad. Con sentido, nada más, de las realidades históricas. Las de México registran millares de ejemplos de un extraordinario rango heroico, a muchos de los cuales, dicho sea de paso, nosotros mismos, por espíritu de facción, nos hemos empeñado en desconocer.

Sin embargo, hay uno –indiscutido- en el que todos los credos políticos se han visto obligados a confluir con reverencia, sincera en la abrumadora mayoría, fingida en unos pocos increíblemente descastados. Pero aun en este último caso hay que recordar que la hipocresía es el homenaje de la mentira a los que fueron héroes de verdad. Por eso es que los enemigos de la independencia de México –impedidos de descararse como tales- se han visto forzados a sumarse al culto patriótico de los Niños Héroes, quienes, puntualmente hoy hace ciento sesenta y tres años, murieron por defender esa independencia. Lo cierto es que nadie puede pasar por alto la gloria purísima de su sacrificio. Su heroica muerte pudiéramos decir que es un dogma de nuestro civismo. No es posible rechazarlo sin separarse, de una manera automática -y sobre todo, demasiado brutal y evidente- de la comunión en el espíritu de la Patria.


Tomado de Catolicidad.
http://catolicidad-catolicidad.blogspot.com/2010/09/los-ninos-heroes-una-pagina-de.html

miércoles, 14 de septiembre de 2011

LOS NIÑOS HÉROES: Por Oscar Méndez Cervantes.


Antes de ahora, más de una vez, hemos hablado del formidable dinamismo que vive en los símbolos. Si algo hay humano, llegamos a afirmar, ello será el símbolo. No es extraño que esa humanísima etapa histórica que fue la Edad Media –“enorme y delicada”, según sentencia memorable- haya vivido transida de simbolismo hasta la médula. He ahí el excelso por qué de la heráldica, que ahora sólo logra de las muchedumbres deshumanizadas una sonrisa de estulto desprecio. Ese gesto viene a ser, puntualmente, por paradoja, también un símbolo: pero de pobreza espiritual: HOMBRE SIN AMOR A LOS SÍMBOLOS, ES HOMBRE INFERIOR.

Nos son tan necesarios, llegan a ser amados de nosotros por tal manera, que cuando los símbolos se han incorporado a sí la subyugadora excelencia de los valores más altos, somos capaces de entregarles la vida. PREFERIMOS SALVAR LA ESENCIA QUE EN ELLOS VIVE, A LA PROPIA EXISTENCIA.

El arriesgar ésta, fue una exquisita flor espontánea de los tiempos caballerescos, en el empeño de mantener invicta la energía significativa de un blasón de un escudo de armas, en cuanto ello era equivalente a romper lanzas por lo que, en símbolo, cifra la virtud, la tradición de una estirpe. Y esa misma entrañable estimativa de los símbolos resuelve el enigma o locura que para el sin patria viene a ser el sacrificio del Héroe Niño de Chapultepec, en aras del culto a la bandera. Un rasgo tal, carece de sentido si se ignora el más noble sillar que estructura el edificio psicológico de un héroe: el amor a ese supremo valor que es la Patria, con todo el tesoro tradicional que en ella acumularon los antepasados para nosotros y para nuestros hijos.

Esa fuerza de los símbolos es pues, la que estremece, batalladora y poderosa, la figura y el episodio de los Niños héroes: 

“¡El carro de la muerte!...
¡Cómo sonaba en los caminos fríos
de la tarde, la concha de tortuga
del monstruo!

Sonido de materia triunfadora
sin el más leve toque de la Gracia
ni el más leve reflejo del Espíritu.

Sonido de dinero
en la desmesurada
escarcela sin fondo de algún cíclope…

……………………………………….

Frente al carro de la muerte,
un soldado –mexicano-
quieto, aguardándolo, está.
Dieciséis años tendría,
dieciséis años no más.

Es rubio como una espiga
a punto de madurar.
Tiene una sonrisa clara
y alegre como la paz.
Sano es como la amapola
y puro como un San Juan.

El carro es todo materia,
él es todo idealidad:
San Jorge frente al Dragón,
San Miguel frente a Satán.

El carro es todo poder,
él todo fragilidad:
el Niño frente a la Bestia
como en un cuento oriental”.

El Niño sucumbió entonces, 13 de septiembre de 1847, en holocausto perfecto. Pero su propio simbolismo y su bandera –“Religión, Unión, Independencia”- cobraron plenitud de vida. Su sangre lavó el honor de esta tierra, la fecundó, y transfundióse a las venas de los que de ella hemos nacido. A partir de Melgar, Escutia o Suárez, en México todo joven en el que vibra la autenticidad militante de la mocedad, a pesar de cuantos infortunios nos ha deparado la historia, lleva inscrita en su corazón, como mote heráldico, la excelsitud de esta fórmula: “LA JUVENTUD NO SE HA HECHO PARA EL PLACER, SINO PARA EL HEROÍSMO”.
.
Por eso, a la postre, México será salvo.

Tomado de Catolicidad.
http://catolicidad-catolicidad.blogspot.com/2009/09/13-de-septiembre-los-ninos-heroes.html

EL CHARRO MEJICANO: Por Oscar Méndez Cervantes.

Cuando la falsa Dulcinea del capítulo X de la segunda parte del Quijote, huye a todo escape, a lomos de su pollina, de los disparatados extremos del socarrón Sancho y del asendereado caballero de la Triste Figura, rompe el escudero en esta donosa exclamación: “Vive Roque que es la señora nuestra ama más ligera que un alcotán y que puede enseñar a subir a la jineta al más diestro cordobés o mexicano".

Memorable constancia, ésta, de cuán lejos viene el abolengo y prestigio de nuestros caballistas.

Quiérase que no, ha sido, es y será el charro mexicano uno de los más bien logrados motivos de la simbólica nacionalista. Si en el vestuario de cuero y gamuza realiza, hasta cierto punto, una reminiscencia del hombre de campo andaluz, la plata de nuestros reales de minas da a su atuendo la nota metálica y brillante de lo autóctono. Y en su perfil espiritual hállase un recio enhebrarse de sentimentalismos indígenas con despilfarro y virulencias andaluzas, con sobrias austeridades y tajante sentido del honor tipificados e inmortalizados por el castellano clásico.

Es, antes que nada, el charro, representación de las reservas humanas nuestras de mayor enjundia mexicanista; las más sanas en lo moral y en lo físico a la vez: nuestra clase media rural. La del castizo ranchero que lo mismo sabe combatir bravamente contra las alternativas de la fortuna, propias de los trabajos campiranos, que contra las tiranías de los caciques lugareños, o la del gran cacique nacional, en su caso, o contra extranjeras invasiones. A horcajadas sobre su cabalgadura, estableciendo con ella una especie de intercomunicación interanímica que suscita esa unidad que debió ligar las dos naturalezas del centauro”; altivo y digno en su porte; arriscado el ancho alón del sombrero; pronta la mano para manejar el lazo y empuñar la utilería de labranza o el arma, cifra en la gallardía de su estampa las esencias del México trabajador y batallador. Del México que en el surco o en la línea de fuego es, de todas suertes, fiel a su íntima vocación: las tareas dignas de una paz digna y sin molicie, y el alerta sentido militar de los tiempos en que la paz y el decoro están reñidos.

A veces, se desvirtúa el charro allende nuestras fronteras. Nuestra cinematografía barata y chocarrera no ha sabido más que asimilarlo al cavernario espíritu de pendencia. Cierta tonta publicidad turística o mercantil suele ahora hacer de él representaciones plásticas de una puerilidad e idiotez que indignan. Sin embargo, no por ello debe desterrársele del excelso acervo de simbolismos mexicanos, de nuestro mundo heráldico. Así, esa floración subordinada y accidental del espadachín matasiete y perdonavidas, que no fue más que una caricatura grotesca del soldado de Flandes, jamás dio lugar a que España renegara del guerrero de sus tercios ilustres, del hidalgo en quien el uso de la espada nunca afrentó las caballerescas exigencias de los blasones nobiliarios.

Hay que reivindicar al charro, dentro y fuera del país, de sus versiones adulteradas. Nos lo apremia su nobilísimo y auténtico simbolismo, que es algo en verdad demasiado grande, demasiado viril, demasiado hazañoso, que nos habla con viva elocuencia a todos los mexicanos de la dulce aventura histórica y de la excelsa responsabilidad de tener la que para nosotros consideramos como la mejor de las patrias.

Tomado de Catolicidad.