"No he de callar por más que con el dedo, ya tocando la boca o ya la frente, silencio avises o amenaces miedo." Don Francisco de Quevedo.

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viernes, 25 de octubre de 2013

POESÍA QUE PROMETE: Marcha Triunfal...


¡Ya viene el cortejo!
¡Ya viene el cortejo! Ya se oyen los claros clarines,
la espada se anuncia con vivo reflejo;
ya viene, oro y hierro, el cortejo de los paladines.

Ya pasa debajo los arcos ornados de blancas Minervas y Martes,
los arcos triunfales en donde las Famas erigen sus largas trompetas
la gloria solemne de los estandartes,
llevados por manos robustas de heroicos atletas.
Se escucha el ruido que forman las armas de los caballeros,
los frenos que mascan los fuertes caballos de guerra,
los cascos que hieren la tierra
y los timbaleros,
que el paso acompasan con ritmos marciales.
¡Tal pasan los fieros guerreros
debajo los arcos triunfales!

Los claros clarines de pronto levantan sus sones,
su canto sonoro,
su cálido coro,
que envuelve en su trueno de oro
la augusta soberbia de los pabellones.
Él dice la lucha, la herida venganza,
las ásperas crines,
los rudos penachos, la pica, la lanza,
la sangre que riega de heroicos carmines
la tierra;
de negros mastines
que azuza la muerte, que rige la guerra.

Los áureos sonidos
anuncian el advenimiento
triunfal de la Gloria;
dejando el picacho que guarda sus nidos,
tendiendo sus alas enormes al viento,
los cóndores llegan. ¡Llegó la victoria!

Ya pasa el cortejo.
Señala el abuelo los héroes al niño.
Ved cómo la barba del viejo
los bucles de oro circunda de armiño.
Las bellas mujeres aprestan coronas de flores,
y bajo los pórticos vense sus rostros de rosa;
y la más hermosa
sonríe al más fiero de los vencedores.
¡Honor al que trae cautiva la extraña bandera
honor al herido y honor a los fieles
soldados que muerte encontraron por mano extranjera!

¡Clarines! ¡Laureles!

Los nobles espadas de tiempos gloriosos,
desde sus panoplias saludan las nuevas coronas y lauros
?las viejas espadas de los granaderos, más fuertes que osos,
hermanos de aquellos lanceros que fueron centauros?.
Las trompas guerreras resuenan:
de voces los aires se llenan...

A aquellas antiguas espadas,
a aquellos ilustres aceros,
que encaman las glorias pasadas...
Y al sol que hoy alumbra las nuevas victorias ganadas,
y al héroe que guía su grupo de jóvenes fieros,
al que ama la insignia del suelo materno,
al que ha desafiado, ceñido el acero y el arma en la mano,
los soles del rojo verano,
las nieves y vientos del gélido invierno,
la noche, la escarcha
y el odio y la muerte, por ser por la patria inmortal,
¡saludan con voces de bronce las trompas de guerra que tocan la marcha triunfal!...

Rubén Darío

lunes, 17 de junio de 2013

APUNTES EN EL CUADERNO DE BITÁCORA: Discurso de S.M.I. Don Agustín de Iturbide, al jurar como Emperador de México...

"Séame permitido, dignos é ilustres Representantes, Pueblo amado: séame permitido empezar protestándoos por el Dios de la verdad, por el honor de que blasono, por vosotros, que son para mí los juramentos más sagrados, que cuanto articularán mis labios en este momento son los sentimientos del corazón, la efusión más pura de mi alma franca y sensible.

Cuando pronuncié en Iguala la Independencia del Imperio, cuando resonó en todos los confines de Anáhuac la encantadora voz de libertad, además de proponerme romper las cadenas con que un Mundo sujetó á otro Mundo, sin otra razón que la violencia y el terror, autorizada en los tiempos sombríos de la ignorancia, tuve por principal objeto salvar á la Patria de una horrorosa anarquía, en cuyos bordes ya balanceaba.

Yo la ví próxima á recibir por la divergencia de opiniones el impulso que iba á precipitarla sin remedio: con voz tan sentida como majestuosa reclamaba auxilios de sus hijos: corrí á extenderle una mano protectora.

Nada es más natural en ocurrencias extraordinarias, prontas y difíciles, que olvidarlo todo sin pensar más que en evitar el daño: á mí, sin embargo, quiso la Providencia darme serenidad bastante para no ser sorprendido por el peligro: creo que poco olvidé de lo que convenía tener presente: el éxito es el garante de mi aserción; pero sobre todo cuidé de respetar la voluntad de los pueblos acallados entonces, sofocada, diré mejor enmudecida, pues tres siglos de silencio ominoso, la habían privado hasta de la facultad de expresarse: el estado era violento, y una vez conseguido reanimar este cuerpo casi exánime y robustecerle, tiempo vendría en que por su naturaleza misma recobrase sus derechos y los pusiese en ejercicio; es el principal la elección de un hombre que puesto á su cabeza le dirigiese, le amase, le defendiese; éste es el Príncipe, éstas sus virtudes.

Era preciso reunir la opinión á un centro, era preciso dejar á salvo la voluntad general cuando pudiese libremente pronunciarse; espinosa y difícil empresa conciliar en aquel tiempo extremos tan opuestos.

Llamé, no ví otro medio, á reinar en México á la dinastía de la segunda rama de Hugo Capeto, con tal de que su advenimiento al trono fuese precedido de la Constitución de la Monarquía; así, los Padres de la Patria remediarían los inconvenientes que trae consigo poner el Cetro en manos acostumbradas á manejarlo á su placer sin más ley que su antojo, y la corona en quien tal vez no profesa á los americanos todo el amor que un Príncipe debe á sus pueblos: si la Constitución no evitaba estos males, me quedaba al menos el consuelo, aunque triste, de que no era obra mía.

El llamamiento, pues, de los Borbones conciliaba la opinión sin constreñir la voluntad de los pueblos.

A falta de aquéllos quedaban éstos autorizados para invitar á otro Príncipe de casa reinante; el objeto que me propuse fué alejar de mí toda sospecha relativa á sentimientos de ambición que nunca tuve.

Trabajé, pues, en todos sentidos y con previsión para levantar á la Patria del abatimiento en que yacía y para arrancarla del punto del peligro: el orden de los sucesos la fué atrayendo después á otro abismo no menos fatal que el en que se viera cuando resucitó en Iguala, y estos mismos sucesos exigían de mí nuevos esfuerzos, nuevos sacrificios: acaba de exigirme el mayor; yo cedo á la necesidad y miro mi destino como su bien, porque él lo proporciona á mis conciudadanos; como una desgracia, porque me arrebata de mi centro colocándome en un estado fuera de mi naturaleza.

Si, Pueblos: he admitido la Suprema Dignidad á que me eleváis, después de haberla rehusado por tres veces, porque creo seros así más útil; de otro modo preferiría morir á ocupar el Trono.

¿Qué alicientes tiene éste para un hombre que ve las cosas á su verdadera luz? 

La experiencia me enseñó que no bastan á dulcificar las amarguras del mando las pocas y efímeras satisfacciones que produce: de una vez, Mexicanos, la dignidad Imperial no significa para mí más que estar ligado con cadenas de oro, abrumado de obligaciones inmensas: eso que llaman brillo, engrandecimiento y majestad, son juguetes de la vanidad.

Acabo de jurar sobre los Santos Evangelios lo que ya había jurado antes de ahora en mi corazón, con propósito de no ser perjuro aunque cayesen sobre mi cabeza más males que encerró la fatal caja. ¡Con cuánta satisfacción, pues, no habré renovado mis juramentos! 

¡Generales, Jefes, Oficiales y Tropa del Ejército Trigarante: vosotros fuisteis testigos de mis votos; ellos os dieron el nombre honroso que habéis sabido conservar! Nuestra divisa fué siempre la Religión Sagrada, la Santa Independencia, la Unión que es la perfección de la moral, la justicia que sirve de escudo á los derechos que dió naturaleza al hombre y que perfeccionó la sociedad.

Pueblos: he jurado por convencimiento, por obediencia, por daros ejemplo y por dejar establecido para mis sucesores un acto de reconocimiento á la Soberanía de la Nación, de adhesión á ella, de subordinación á las leyes, de respeto á sus Representantes y de adoración al Autor y Supremo Legislador de las sociedades.

El peso que habéis puesto sobre mis hombros no puede soportarlo un hombre solo, sean cuales fueren sus fuerzas, menos yo que las tengo muy débiles; pero cuento con las luces de los sabios, con los deseos de los buenos, con la docilidad del Pueblo, con la fortuna de los opulentos, con los robustos brazos del Ejército Libertador, y con las preces de los Ministros del Santuario. Padres de la Patria: la Constitución y las Leyes son los fundamentos de la sociedad; una y otras son obras de vuestra sabiduría; también lo es ayudarme á conducir á nuestros súbditos á la felicidad; ellos os harían el más grave cargo si me abandonaseis.

¡Y qué podré decir de mi agradecimiento á una Nación tan generosa! Las pasiones no tienen idioma conocido: mi corazón late... la ternura no me permite articular...

... ¡ojalá sea tal mi conducta que el Pueblo que me ha elegido y el Congreso que ha confirmado sus sufragios se den por satisfechos; yo, sin embargo, jamás podré creer que mi gratitud corresponda á mis deseos!

Quiero, Mexicanos, que si no hago la felicidad del Septentrión, si olvido algún día mis deberes, cese mi Imperio; observad mi conducta, seguros de que si no soy para ella digno de vosotros, hasta la existencia me será odiosa. ¡Gran Dios! no suceda que yo olvide jama que el Príncipe es para el Pueblo y no el Pueblo para el Príncipe."

Discurso de S.M.I. Don Agustín de Iturbide, al jurar como Emperador el 21 de Mayo de 1822.

lunes, 10 de junio de 2013

LA "IDEOLOGÍA DE GÉNERO", LA HUMANIDAD AL SERVICIO DE SATÁN: Por Noemí Coronel.

Mentiras y falacias de la "ideología de género"

1: Sanidad: las feministas se quejan del trato discriminatorio hacia las mujeres. Sin embargo en los hospitales, uno habrá podido observar que en su mayoría son mujeres las que allí acuden, entonces, ¿de qué discriminación hablan?

2: La tasa de mortalidad por cáncer de mama es idéntica a la de cáncer de próstata, sin embargo las campañas de prevención son siempre para el cáncer de mama, ¿entonces de qué discriminación hablan?

Empleos

1: La mayor parte del empleo disponible creado en los últimos tiempos ha sido femenino. El 70% de los puestos ha sido ocupado por mujeres. Muchos hombres han sido echados de sus trabajos y sus puestos fueron ocupados por mujeres. Esto provocó el aumento de delincuencia masculina, privada de su sustento natural de trabajo.

2. La mayor parte de los empleos ocupados por mujeres han sido conformados de manera segura, son más cómodos, pero los ambientes donde hay riesgo de vida como minas, pesca, seguridad de bancos, están conformados por hombres. Las feministas afirman que esas no son opciones para mujeres (¡¿?!) Los hombres tienen horribles muertes en construcciones, aplastados en las minas, en las puertas de los bancos. ¿Ha visto alguna vez usted una mujer cuidando la puerta de un banco? Policías y militares que mueren en cumplimiento de su deber son siempre hombres, sin embargo las mujeres en esos ámbitos de seguridad cobran la misma prima por riesgo de vida, sin arriesgarla.

3. Los sectores de trabajo con más riesgo de muerte están ocupados por hombres y los más seguros están copados por mujeres.

4. Además de copar los sectores de trabajo con menos riesgo, las mujeres tienen mayores premios y consideraciones por ser mujeres. Entre en una fiscalía u oficina pública y verá que la mayoría son mujeres, ¿entonces de qué discriminación hablan?

5. Cada vez hay más empresas en quiebra por tener que tomar obligatoriamente a mujeres en su planta laboral, incluso hasta llenarse de inútiles por el simple hecho de cumplir con la obligación que le impone el gobierno con la ley de género.

6. Fuerzas armadas y de seguridad: ante un enfrentamiento con un delincuente, las mujeres pueden dejar pasar el hecho por considerarlo excesivo a su formación. En caso de enfrentamiento bélico las mujeres cumplen tareas administrativas pero cobran idéntica remuneración, en materia de combate, para eso está la carne de cañón que son los hombres.

Educación

1) Las feministas se quejan de que no tienen acceso fácil a la educación, sin embargo las carreras universitarias en su mayoría están ocupadas por mujeres.

2) El fracaso escolar y universitario es más alto entre los varones.

Reproducción

Este es otro de los aspectos reivindicado por las mujeres llamado “derechos de reproducción y de salud sexual” por supuesto de las mujeres. El varón no tiene estos derechos. Si una mujer quiere abortar, el hombre no puede impedírselo y ella decide por el futuro del niño y del padre. El niño muere y el padre deja de serlo aunque quiera serlo. ¿Porqué no se le obliga a la gestante a tener a su hijo y que el padre se haga cargo de él?

1) Si un hombre golpea, aunque sea accidentalmente, a una mujer embarazada, debe enfrentar procesos penales de la madre y del niño, porque ahí sí la madre decide que el hijo tiene estatus de persona, solo ella decide si es persona o no. Además el hombre sufre agravantes como desprecio por la vida humana y la condena de la sociedad. En conclusión no se respeta la vida del feto, sino la voluntad de género de la madre por ser mujer.

2) El hombre puede ser víctima de estafa y está obligado a mantener a un hijo aunque no sea suyo. Resumiendo los hombres pueden ser usados en la medida en que la madre decida cómo y qué pretende de él. Están obligados a pagar caprichosas pensiones alimentarias bajo pena de cárcel.

Legislación

1) Las feministas se quejan del trato desigual de las leyes y promueven la discriminación positiva mediante la manipulación de la constitución.

2) La ley de violencia de género es la máxima expresión de desigualdad promovida por las feministas. Además obliga a que el resto de las leyes pasen por el filtro de la perspectiva de género.

3) El código de tratamiento de los medios sobre hechos de violencia de género deja bien claro que la información debe manipularse y ocultarse para dar visos de credibilidad a algo de dudosa existencia. La libertad de prensa quedó vulnerada.

4) Todo hombre acusado de un delito sexual deberá ser tratado como delincuente hasta que no demuestre lo contrario, SI ES QUE PUEDE. Mientras tanto, a la cárcel. La palabra de la mujer será santa palabra y prueba suficiente. Hay miles de hombres en las cárceles por no querer someterse a los chantajes y caprichos de las mujeres.

Poder judicial

1) Aún sin méritos, los puestos deben ser ocupados por mujeres según la legislación. Muchas personas se están pudriendo en las cárceles debido a la baja calidad de administración de justicia. "Juezas" y fiscales mujeres recibieron el puesto solo por la cuota de género que la ley obliga.

2) Custodia de los hijos. Un porcentaje menor es para los padres varones. Si la madre abandona a sus hijos la tutela pasa a parientes de la madre mujeres como hermanas, tías, abuelas. El padre tendrá que pagar por un hijo que no lo dejan ver. Cuando el padre solicita la custodia, un régimen de visitas, o custodia compartida, las trabas legales surgen por doquier. Tampoco cuenta la ayuda judicial gratuita, solamente la tienen las mujeres. En cuanto a las pensiones alimentarias las feministas exigen que se le quite al hombre hasta un 70% de sus ingresos, acarreando la enfermedad, el envejecimiento prematuro y la muerte.

3) En los colegios, las celebraciones del día del padre y de la madre no son equiparadas. No hay día del padre para homenajear, atentando contra su autoestima como padre y varón.

4) Si un hombre queda viudo, la ley no le acuerda ninguna pensión salvo casos muy precisos. En cambio a la mujer se le conceden varias pensiones de viudez si se casó varias veces. A eso se debe la mayor parte de indigentes varones que mueren en las calles.

5) A la mujer se la jubila 5 años antes a pesar de que los hombres mueren primero. La mujer disfruta de su pensión 20 años como promedio, el hombre solo 10 años.

Violación impune de la constitución

1) Presunción de inocencia: ha quedado supeditado a la presunción de la veracidad de la víctima. Basta la palabra de una mujer para condenar a un hombre. Los tribunales constitucionales ya han sentado promulgación de jurisprudencia mucho antes de la promulgación de la ley de género. El ordenamiento de la igualdad dice en el articulo 13 que es el acusado el que tiene que mostrar su inocencia.

2) Trato carcelario: las mujeres reciben mucho mejor trato que los hombres, incluso pueden tener a sus hijos consigo. Los varones lo tienen prohibido. Incluso las instalaciones son mejores para las mujeres. En muchos países las cárceles de hombres son verdaderos campos de exterminio, duermen a la intemperie, son violados, contagiados de sida y tuberculosis. Las mafias los obligan a consumir drogas. No hay agua ni comida decente. La National Geographic calificó a las cárceles peruanas de varones como las más crueles del mundo.

Tasas de suicidio

1) Los varones se suicidan de 3 a 4 veces más que las mujeres. Si hay de por medio un divorcio o una separación las tasas de suicidio aumentan considerablemente. Pero estos datos son deliberadamente modificados y ocultados por la ideología de género.

2) Entre las causas de suicidio están las condiciones de padres separados, expoliados, abandonados, en quiebra por no poder pagar las cuantiosas pensiones, desalojados de sus casas, impedidos de ver a sus hijos, presos por falsas denuncias, etcétera, todo esto provoca una fuerte depresión y muerte.

Ayudas sociales

1) La cantidad de dinero que reciben las feministas vía subvenciones del Estado es imposible de saber por la negativa que se recibe al pretender auditarlas . ellas dicen que preguntar es violencia.

2) En varios países feministas solo las mujeres reciben ayuda para la compra de viviendas.

3) Las mujeres tienen subvenciones para creación de empresas y son mujeres las socias. Y cómo consiguen esto las feministas? La forma más eficaz es pregonando el maltrato a la mujer. Es el buque insignia de las feministas radicales. Para esto recurren a la prensa feminista la cual se encarga de difundir que las mujeres son victimas de abuso, de violencia, de discriminación a pesar de ser todo falso. Fabrican novelas y mini series poniendo al hombre siempre como autor de la violencia.

Violencia doméstica

1) Contabilizan las muertes de mujeres sin discriminar las causas de la defunción. Falsean y duplican las estadísticas sobre episodios de violencia. Se agregan los casos de las extranjeras, los de delincuencia y de droga y los casos de suicidio de ancianos y desvalidos. Todo sirve a la hora de engrosar las cifras para fomentar la difusión de la ideología.

2) Cualquiera que se oponga abiertamente a la ideología es perseguido de manera atroz, se lo defenestra hablando de ignorancia sobre el tema y se le acusa de calumnias e injurias. La mayoría de jefes/as de prensa pertenecen a organizaciones feministas radicales.

3) Las cifras de hombres asesinados se ocultan por ser iguales o superiores a las de las mujeres, porque la premisa que debe funcionar es "no hay hombre que sea víctima de violencia doméstica".

4) Los casos de mujeres maltratadas se aumentan, duplican , magnifican, se tratan en varios medios a la vez, varias veces al día  RECIBIENDO COBERTURA PERIODÍSTICA CASI PRESIDENCIAL. En cambio las noticias de mujeres que matan a sus hijos, a los hombres, que los queman o les extirpan los penes son ocultadas y minimizadas- duran un par de segundos en la tele y dos renglones en la prensa escrita. Incluso las feministas sostienen que estos crímenes son por culpa del hombre, por lo tanto deben ser absueltas. Hasta las violadoras son entrevistadas y aplaudidas.

5) El maltrato infantil es casi privativo de la mujer. Muchos niños son sometidos a torturas y vejámenes por parte de sus propias madres.

6) El maltrato a los ancianos, al igual que el infantil es mayormente perpetrado por la mujer, por estar los ancianos relegados en la esfera del hogar al cuidado de una mujer, sea hija, nieta, nuera, etcétera.

7) Los "expertos" que presentan las feministas para sostener sus argumentos son grandes mentirosos y manipuladores de la información. La mayor parte de ellos son sociólogos, psicólogos que manejan vocabulario muy preciso para mostrar la ideología.

Saqueo del dinero del Estado con el emblema de la mujer maltratada

1) Millones de dólares destinados a las mujeres maltratadas, por esa razón se falsean los datos para mantener esas subvenciones. La mayor parte de las denuncias por malos tratos son falsas y manipuladas convenientemente.

2) Los responsables políticos de la ideología reconocen que los casos de violencia se reparten equitativamente.

3) Al varón desde pequeño y desde la escuela se lo prepara para no agredir a las mujeres incluso a soportar toda clase de maltrato viniendo de ellas sin defenderse. La única que puede hacerlo es la mujer. Quién no ha oído esa desgraciada frase "a una mujer ni con el pétalo de una rosa". No hay nada que justifique la agresión hacia una mujer. Si viene una mujer hacia ti como una fiera sangrante tu deberás morir como un perfecto caballero. Si te defiendes entonces serás un perfecto maltratador mereciendo el repudio y la cárcel.

4) La ley del femicidio: esta cavernaria ley dispone abiertamente de ventajas para las mujeres. Ejemplo 1, si una mujer mata a otra, sale a los 7 años con todos los beneficios carcelarios. Ejemplo 2, si un hombre mata a una mujer tiene perpetua a 25 años sin beneficios de ley. Como se ve, la vida de una mujer es más barata si la mata otra mujer. Ejemplo 3, si una mujer mata a un hombre saldrá libre en 5 años aduciendo crimen pasional o maltratos, pero si un hombre le pega a una mujer, tal vez para defenderse, piden 10 años como mínimo.

5) La prensa y las encuestadoras son las principales aliadas de la ideología de género. Salga a la calle y vea las publicidades, vea los spots publicitarios de los gobiernos. Siempre es el hombre el mostrado como maltratador. La narración y el texto es siempre el mismo. El segundo paso es invitar a hacer denuncias, no importa si son falsas. Según las encuestas, para saber si son mujeres maltratadas, el cuestionario define a respuestas positivas a estas preguntas: "¿le quita el dinero o no le da lo suficiente para sus cosas personales?" "¿Le tira las cosas que usted hace? "¿Insiste en tener relaciones sexuales aunque sepa que usted no tiene ganas?" "¿No tiene en cuenta sus necesidades?" "¿Le deja el peor sitio de la casa?" "¿En ciertas ocasiones le produce miedo?" "¿Cuando se enfada, llega a empujar o golpear?" "¿Le dice que todas las cosas que hace están mal?" "¿Le dice que usted no es capaz de hacer nada sola?" "¿No valora el trabajo que realiza?" "¿Desprecia el dinero que usted aporta a la casa?" "¿Delante de sus hijos dice cosas para dejarla en mal lugar?" Esta maliciosa encuesta llevó a mostrar que en España había 2 millones de mujeres maltratadas pero NO DIFUNDIÓ que había también 2 millones de hombres maltratados. Con los resultados de la encuesta se pudo emprender la batería de leyes contra los hombres y adoptar las medidas jurídicas pertinentes, además de las GIGANTESCAS CAMPAÑAS DE PARA SENSIBILIZAR A LA POBLACIÓN. Con el dinero que recibieron las feministas suprimieron las macro encuestas y gastaron en spots televisivos, afiches, cortos, campañas callejeras, reuniones de firmas, para lavar el cerebro de la gente y lo consiguieron hasta la fecha.

Código de tratamiento de la ideología de genero

1) La prensa ahora esta obligada a abordar el tema solamente desde la perspectiva de género, o sea beneficiar ampliamente a la mujer cualquiera sea la situación.

2) La prensa debe ocultar información que la contradiga. Esta nueva modalidad de dictadura disfrazada de feminista.

3) En los medios de comunicación hay departamentos que funcionan especialmente para censurar la información que indique cualquier situación contraria a esta ideología que deben defender.

4) Sitios webs de gobiernos, ministerios, todos ellos tienen departamentos dedicados a los estudios de género.

5) Las feministas buscan y quieren el poder. No quieren ver hogares felices y en armonía. Quieren que las mujeres sientan un desprecio automático por el hombre.

6) Usted que está viendo a su hijo jugar tranquilamente, ¿le gustaría verlo algún día llorando, maltratado y obligado a pagar pensiones desmesuradas? Bueno, entonces no haga nada. Verá a su hijo doblegado por una sociedad dominado por las feministas radicales, que acabará no solamente con los hombres, sino también con la familia y finalmente con toda la sociedad. Usted no podrá decir que nadie le avisó , que nadie se lo advirtió.

viernes, 7 de junio de 2013

EL “ESPÍRITU CRÍTICO” DE LA CULTURA OCCIDENTAL: Por Federico Mihura Seeber.

Es notable lo que se puede aprender, de la necedad de los agnósticos.

Vargas Llosa no es, él, un necio, pero lo hace necio su agnosticismo. Y lo mismo de su impugnado Niall Ferguson, en el artículo de “La Nación”del 14 de enero de 2013, “Apogeo y Decadencia de Occidente”.

Parece que el tal Ferguson expone la opinión, —en “Civilización: Occidente y el resto”—, poco original, sin duda, de que Occidente declina y, previsiblemente, Asia, encabezada por China, se prepara para tomar el relevo en su liderazgo global. (El “Ocaso de Occidente” de Spengler, va ahora en serio.)

Vargas Llosa reconoce la cosa, pero niega que Occidente vaya a declinar del todo. Es más, según dice, la cultura occidental tiene fuelle para rato. ¿Cuál es la razón? Ésta: que la base de la cultura occidental ha sido el “sentido crítico”, que Occidente conserva y los orientales no tienen.

Lo cual se puede decir que es verdad, en cierto modo. ¿En qué modo? En el de que el “espíritu crítico” es un aspecto fundamental de la ciencia y el desarrollo tecnológico. Constituye el alma de la cultura racional, filosófico científica, que impregna la cultura occidental, desde Grecia.

Pero no es en ese sentido en que lo hace valer Vargas Llosa. O, si lo hace, es jugando con un equívoco. Porque alega que se preserva en Occidente el “espíritu crítico” con un ejemplo enteramente necio: estúpido. Hace valer una experiencia americana reciente: la de la condena de la opinión yanqui mediatizada —en una función de cine contestatario— contra los modos duros del Estado yankee. (Por supuesto, los “modos duros” condenados son, en el caso, abominables: las torturas de los terroristas islámicos y los asesinatos selectivos. Pero esa es otra cuestión.)

Y bien: ese “sentido crítico” no tiene nada que ver con la superioridad de la cultura occidental. Tiene que ver, al contrario, con su declinación. La “mala conciencia” en el ejercicio del poder y la supremacía es lo que ha sido inducido en Occidente para que decline. Esta es la necedad de Vargas Llosa.

La necedad de su impugnado no es tan manifiesta. Pero no es para nada original. Es una necedad por cortedad de miras, pero que tiene una ya larga tradición en la ideología moderna. Por cortedad de miras, digo, porque cuenta con una verificación evidente, aunque mal interpretada. Es la opinión según la cual la potencia expansiva moderna de la cultura occidental le vino de la revolución industrial y del capitalismo, que se desarrollaron en los países anglosajones, por influjo de la religión protestante-calvinista. Esto es evidente, y Weber dio las razones. (Y Vargas Llosa, a quien se le ha dado últimamente por reconocer algunos valores al catolicismo, insinúa un “descargo” de este último, aduciendo un muy discutible papel de los países católicos en el desarrollo del capitalismo).

Pero, como digo, “cortedad de miras”. Porque no se computa el hecho de que ningún desarrollo tecnológico-científico ni económico-capitalista hubiera sido posible, sin el antecedente de siglos de cultura intelectual, filosófica y teológica, que floreció, no en medios anglosajones-calvinistas, sino católicos europeos: latinos y, también, anglosajones y germánicos. Fue la gran cultura universitaria, greco latina y católica: aquella en la que se nutrió, precisamente, el “espíritu crítico” científico y creador. Ese que resplandece con rigor y autenticidad inigualable, por ejemplo, en la “Suma Teológica” y en las “Cuestiones Disputadas” de Santo Tomás.

Sin eso, no hubiera sido posible el portentoso desarrollo científico-tecnológico y económico que avaló la expansión universal, sin antecedentes históricos, de la cultura occidental. Y es que, esto último, no fue sino el fruto práctico del espíritu crítico plasmado en el ámbito especulativo.Y que se dio cuando el hombre occidental, cansado de mirar “para arriba”, aplicó su entrenamiento científico a labrar el “Regnum hominis super terram”, con Bacon de Verulam, y profanó su espíritu religioso en la “ascética intramundana” del capitalismo calvinista.

Este es, pues, el “espíritu crítico” que explica la superioridad de la cultura occidental, el espíritu crítico científico-racional.

¿Y qué del otro? ¿Qué del espíritu crítico alegado por Vargas Llosa como base del poder expansivo de la cultura occidental, la auto-crítica democrática, la “objeción de conciencia” y la “cola de paja” en el ejercicio del poder?

Una cosa es evidente: no hay atisbos de él, a la hora de la expansión imperialista de esa misma cultura occidental. No la hubo, sin duda, en los súbditos del Imperio Británico cuando Kipling, su inspirado poeta, cantaba sus glorias. No la hubo, entre los ciudadanos de los Estados Unidos del “destino manifiesto”, cuando sus jefes masacraron a los pieles rojas y se robaron la mitad de México. Si se quiere atribuir la superioridad de la cultura occidental a esta su expresión “fáustica” moderna, no se olvide que ella fue acompañada de la más rotunda ignorancia de algún “espíritu crítico” en el sentido de Vargas Llosa. Sino más bien al contrario, de la más a-crítica seguridad de su propia superioridad sobre cualquier otra cultura.

El “espíritu crítico” que dice Vargas Llosa, este que inspirara el film neoyorquino, “ferozmente auto crítico”, “aplaudido a rabiar por los espectadores que «repletaban» (sic) la sala”, y que le hace pensar que la “cultura occidental tiene fuelle para rato”es, en realidad, el que preside la terminal decadencia político-cultural de Occidente. Y aunque tiene una lejana relación con el otro, como su derivación morbosa, es algo inducido en el espíritu del Occidente moderno por sus enemigos internos.

Vargas Llosa ve también lo obvio: que el vertiginoso avance tecnológico y económico de los gigantes de Oriente, heredado de Occidente, no se acompaña de los modos políticos democráticos ni de la auto crítica del último. Se acompaña, al contrario, del autoritarismo político y del fundamentalismo. Pero tiene fe en que allí también se “abrirá camino la democracia”… ¡La inocencia te valga, ingenuo! Porque, ahora, el turno del “destino manifiesto” le ha llegado.. a China.

Occidente —y sus enemigos internos— han puesto en mano de los orientales su inmenso potencial tecnológico y bélico, efecto práctico de la inteligencia crítica en el primer sentido, al tiempo que nacía en él el espíritu crítico en el segundo sentido: la mala conciencia y el complejo de culpa. Pero los beneficiarios de esta herencia no sufren de una cosa ni de la otra: son dogmáticos y fundamentalistas. ¿Se privarán de ejercer su supremacía, cuando Occidente, que antes los tuvo sometidos, se encuentra corroído por las lacras del escepticismo y el hedonismo?

A mil setecientos años de distancia, un cristiano —y no de los más sabios— supo anticipar lo que nos está pasando, o a punto de pasarnos, mucho mejor que estos nuestros “inteligentudos” agnósticos actuales: “El nombre romano será borrado de la tierra, y el imperio volverá al Asia. Y entonces, Oriente dominará y Occidente servirá” (Lactancio: “Inst. Div.”, 6, 5).

miércoles, 29 de mayo de 2013

APUNTES EN EL CUADERNO DE BITÁCORA: Don Camilo y la "democratización" de la justicia...

Don Camilo contó esta fabulita:

–Un lobo feroz recorriendo hambriento los campos, llegó a un prado cercado por una valla altísima de red metálica. Y, dentro del recinto, pacían tranquilas las ovejitas.

El lobo recorrió todo el cercado para descubrir alguna malla que por casualidad se hubiera aflojado en la red, pero no encontró ningún agujero. Cavó con las patas para intentar hacer un hoyo en la tierra y pasar bajo la red, pero todo esfuerzo fue vano. Probó saltar la red, pero no conseguía llegar siquiera a mitad de ella. Entonces se presentó en la puerta del recinto y gritó: "¡Paz! ¡Paz! ¡Todos somos criaturas de Dios y debemos vivir según las leyes de Dios!" Las ovejitas se acercaron, y entonces el lobo dijo con voz inspirada: "¡Viva la legalidad! ¡Acabe de una vez el reinado de la violencia! ¡Hagamos una tregua!"

"¡Bien!" contestaron las ovejitas. "¡Hagamos una tregua!" Y volvieron tranquilamente a comer el pastito.

El lobo se acostó delante de la puerta del recinto, muy buenito y allí se quedó entreteniéndose en cantar alegremente. De vez en cuando se alzaba e iba a comer el pasto que estaba al pie de la red metálica.

"¡Uh, mira qué cosa!", dijeron asombradas las ovejas. "¡También él come el pasto como nosotros! Nunca nos habían dicho que los lobos comen pasto".

"¡Yo no soy un lobo!", contestó el lobo. "Yo soy una oveja como ustedes. Una oveja de otra raza". Luego explicó que las ovejas de todas las razas debieran unirse, hacer causa común.

"¿Por qué?", dijo al fin. "¿Por qué no fundamos un Frente Ovino Democrático? Yo acepto con gusto, y aunque la idea no es mía, no pretendo ningún puesto de mando. Es hora de unirse para hacer causa común contra el común enemigo que nos esquila, nos roba la leche y después nos manda al matadero". "¡Qué bien habla!", observaron algunas ovejas. "¡Hay que hacer causa común!"

Y adhirieron al Frente Ovino Democrático, y un buen día abrieron la puerta al lobo, que entró en el cercado, y vuéltose jefe del pequeño rebaño, empezó, en nombre de la Idea, la depuración de todas las ovejas antidemocráticas, y las primeras que cayeron bajo sus colmillos fueron naturalmente las que le habían abierto la puerta. Al fin la obra de depuración concluyó, y cuando no quedó ni una oveja, el lobo exclamó triunfalmente: "¡Mirad por fin a todo el pueblo unido y acorde! ¡Vamos a democratizar otro rebaño!"

Guareschi, Giovanni. "La vuelta de don Camilo" (La penitencia). P. 25/26. Kraft. Buenos Aires, 1955. Visto en Almena Blog, 01-05-2013.

martes, 28 de mayo de 2013

EL HUMOR Y SU FUENTE: Por Carlos Pérez Agüero.

Alguien me dijo: -”Vos tenés que escribir cosas de humor” - después de leer un pequeño escrito mío hecho con ese espíritu. Pero es difícil escribir algo de humor desde Buenos Aires, la ciudad del tango triste y amargo. Fruto de una visión sensiblera y superficial de la vida. Fruto de una mentalidad resentida por la ignorancia de lo verdadero y por la inmadurez del alma. Estamos hoy, además, asediados por el rock, esa bestia que no solo desconoce lo que es la alegría, la verdadera alegría, la cual debiera ser la manifestación normal y natural de la gente joven, sin embargo esta “música” odia la vida misma y ama la muerte. Ama el suicidio. Su música, la del rock, suena como los gritos de los condenados en el infierno. No es una buena música. No hace bien. No puede hacer bien. Al menos no está creada para hacer algún bien. A no ser que sea considerado un bien el rebelarse contra la existencia y contra todo. A no ser que se considere un bien instalar el infierno aquí mismo. Sus “conciertos” son un aquelarre. Una noche de brujas. Un ritual satánico. Allí no hay ni alegría, ni buen humor. Sino un ambiente irrespirable de humo, llamas de bengalas, oscuridad, aturdimiento, gritos rabiosos, confusión, aullidos desesperados, imágenes infernales y desasosiego. Esto no puede nunca engendrar alegría de la vida, sino una acedia ante la vida.

Si, parece haber muerto definitivamente el humor en Buenos Aires - me refiero al buen humor. Porque yo vivo aquí, me crié aquí, en esta ciudad, y lo sé. Aunque me atrevería a decir que parece haber muerto el buen humor no solo en Buenos Aires, sino en todo el mundo (pues también nací y me crié en este mundo). Y, me refiero al buen humor. Tal vez se deba esto a que el mundo está enfermo, muy enfermo. Pues el humor, el buen humor, es como un síntoma de salud, de buena salud. De buena salud del espíritu. De buena salud del alma. De buena salud de la mente. El buen humor nace de un equilibrio interior, en donde las pasiones no luchan entre sí, sino que conviven en armonía. Están contenidas. No destruidas. Las pasiones conservan todas sus fuerzas pero están ubicadas cada una en su sitio (aunque, a veces, alguna de ellas, reclame una supremacía indebida sobre las otras). De allí viene el término: “estar contento”. Estar contento significa estar contenido, es decir, dueño de sí mismo. A un río al que le quitaran de pronto las paredes de su cauce que le contiene, perdería no solo la fuerza de su caudal sino que dejaría de ser río, perdería su ser, desaparecería con la dispersión de sus aguas. Sería absorbido por la tierra. Estar contenido. No arrastrado por los vientos, vengan estos desde afuera o desde adentro. Es el señorío sobre sí mismo. Es la alegría de la victoria en el interior nuestro, desbordando luego, generosamente, en el buen humor. El buen humor no significa carcajadas ni ruido exterior. Es una alegría en paz. Es una alegría serena producida por la paz interior. Jamás es ruido que aturde. En cambio, la mala salud, que es una ruptura del equilibrio homeostático, como dicen los homeópatas, se manifiesta en el síntoma de la tristeza y del mal humor, o en un humor resentido y amargo. La mala salud es la manifestación de algo que se ha roto adentro. El buen humor es como una manifestación de la alegría interior producida por una plenitud del ser. El desborde de una abundancia de vida interior. El desborde de una riqueza interior.

El buen humor cuando se muestra se dirige al intelecto. El buen humor no es “lo cómico”. Lo cómico se dirige más bien a los sentidos. Es más exterior. Por eso produce manifestaciones más ruidosas, como la carcajada. El buen humor es más interior, va al goce de la inteligencia. Puede producir una sonrisa, nunca una carcajada. Y estamos siempre refiriéndonos al buen humor. No al humor “ácido o corrosivo” de nuestros días, tan elogiado como una gran manifestación “intelectual” cuando no es más que el producto del resentimiento y del odio más carnal y material. Y, lo intelectual, no reside allí, sino en el espíritu. Es cierto y está bien aplicarle el calificativo de “corrosivo” porque su “misión” consiste en corroer, en destruir a modo de un ácido. E intenta destruir, generalmente, lo que él mismo considera como “malo” por oposición a sus propios gustos o intereses (porque no existen solo intereses económicos) también existen intereses morales o, mejor dicho, inmorales. Son aquellos intereses adulantes de nuestras pasiones, de nuestras malas inclinaciones, de nuestras debilidades, de nuestras secretas envidias, de nuestro orgullo y amor propio. Ocultos, muchas veces, bajo apariencias de justicia, de altruismo, de filantropía, y todo ello, ni siquiera es el verdadero objeto de su afán destructivo y corrosivo, sino el de favorecer alguna pasión propia, algún “pecadito” favorito. Muchas veces, como dijimos, este “humor corrosivo y disolvente” sirve a modo de encubrimiento de sus verdaderos deseos: la liberación de las propias pasiones y, especialmente, del egoísmo y el orgullo. El humor corrosivo y amargo no brota de una rica plenitud y alegría interior, ni tampoco es el producto de un gozo y plenitud interior, tal como el del buen humor. Este humor es incapaz de generar una sonrisa, a lo sumo engendra una mueca de dientes apretados antes que una sonrisa. El buen humor es como la buena música que armoniza con los misteriosos y profundos acordes de nuestra alma. El buen humor nos hace exclamar: “¡Qué bueno que está esto!”. El humor corrosivo, en cambio, dice: “Realmente esto debe ser pisoteado, destruido”. El humor ácido nace de un desencanto de la vida. No cree que nada pueda ser bueno. Que nada merezca existir. Elogia el poder del mal como el único real y digno de tener en cuenta en este mundo. Y lo elogia burlándose de lo realmente bueno porque no lo comprende y, lo que es peor, no quiere comprenderlo. Envidia lo bueno como una quimera inalcanzable. Como una ilusión. Se burla de él. Y la burla tiene algo de satánico. No nace de un buen espíritu. Es el “humor” del desesperado. Del que ha perdido ya toda esperanza y se refugia en el odio. Como es incapaz de amar, opta por el odio. Como si éste fuera un valor real. El odio no tiene esencia propia. Su designio es destruir lo que está construido. Su afán es destruir el ser. Ama el no ser. Ama la nada. Es diabólico. No cabe en su cabeza desquiciada el: “Y vio Dios que era bueno”, de su acto creador. Se elogia hoy en día al llamado “transgresor”, pero su oficio es solo destruir lo ya hecho. El elogiado “transgresor” - elogiado por su fácil y aparente valentía (aunque no es valentía alguna saberse apoyado por “todo el mundo” y sostenido por poderosos interesados). El transgresor no es un creador. Eso significaría un esfuerzo que es incapaz de hacer, es simplemente un destructor. Destruir es siempre más fácil que crear. Su oficio es destruir lo que otros construyeron. Él no construye nada. No hace nada positivo. No crea nada. Si, por ejemplo, no existieran leyes, ¿Qué podría él transgredir? Si no existieran cosas construidas por otros que las crearon con esfuerzo ¿De qué viviría? ¿Cómo sería posible su propia existencia?

El buen humor no es tal porque es iluso o porque no ve la realidad. El buen humor no cree en “la ilusión”. Se goza con y en la realidad porque la ve desde su óptica divina. El único buen humor es sólido porque vive de lo real. Comprende, en cuánto está a su alcance, el fin o el destino de los seres y de las cosas. Por eso mismo da gracias. Por eso puede alegrarse realmente y estar de buen humor, aún en medio de la lucha y de los reales sufrimientos de esta vida. No niega la “existencia” del mal en el mundo, pero tampoco niega el bien. El bien verdadero sobrepasa en calidad a la abundancia o cantidad de mal. Y no solo lo compensa sino que lo vence en el fondo… en el fondo y en el jardín, por decir así. En lo interior y en lo exterior. Y una de sus manifestaciones es precisamente el buen humor. A pesar de las llamativas y aparentes victorias del mal. A pesar del mal que existe como una carencia de ser en las cosas, sabe su sentido, sabe el “por qué”. Por eso puede seguir teniendo “buen humor”. No se trata de una autosugestión, ni tampoco de una ilusión inventada para poder soportar esta vida o darle un sentido. Por supuesto que la vida y todas las cosas en que nos movemos y existimos tienen un sentido, tienen un “por qué”, pero no podemos reemplazar ese “por qué” con cualquiera otro “por qué” inventado por nuestro pobre y limitado ingenio humano. Solo puede bastarnos aquel que es el verdadero y real. Toda la creación es una sobreabundancia de la riqueza divina y del amor divino que busca darse. La Creación está coronada, a modo de estribillo, en cada una de sus etapas, con esta expresión gozosa que nos reveló el mismo Creador: “Y vio Dios que era bueno”. Tenemos inevitablemente que meternos en el terreno teológico. No hay otro lugar adónde ir a buscar respuestas sobre qué significa “todo esto”. No lo hay ahora, ni lo hubo antes, ni lo habrá después. Buscando solo sobre la superficie del mar nunca conoceremos la profundidad del mar, qué cosa se esconde en sus profundidades. No esperemos respuestas de las solas ciencias que navegan solo sobre la superficie de las cosas ignorando su invisible, profundo y verdadero fundamento de ellas, que está en la mente creadora de Dios, sobrepasando infinitamente la inteligencia humana. Él les dio un sentido y un por qué a todas y a cada una de las cosas. Nada existe de por sí, ni porque si. Es una ilusión pensar que el hombre con solo la técnica experimental pueda llegar a conocer aquello que está infinitamente fuera de su campo. Buscar en las causas materiales lo que tiene su origen fuera de ellas es una empresa inútil. Los “hallazgos” de las ciencias experimentales solo han servido para confirmar su inutilidad con respecto a las causas más profundas de su existencia y el misterio insondable de la inteligencia que tan sabiamente las produjo. Pero, claro, qué bueno sería si realmente nada existiera fuera de nosotros, esto nos convertiría ipso facto en dioses, es decir, en dueños supremos de nuestro destino. Nosotros mismos decidiríamos cuál sería nuestro destino. Nos inventaríamos uno y podríamos decidirlo de acuerdo a nuestro gusto. En realidad al gusto de cada uno. Así que habría tantas respuestas sobre este enigma de la existencia y destino de las cosas como hombres en el mundo. Tantas teorías como los antojos de cada uno. Pero los hombres somos seres sociales. Cada uno de nosotros necesita de todos los otros. Hemos sido hechos así. Hemos sido creados así. Pero vivir en sociedad sería imposible entre seres que se condujeran cada uno solo según sus antojos y caprichos. ¿Qué sería entonces “lo bueno” y qué “lo malo”? Cosas innumerablemente distintas para unos y para otros según su egoísmo. Pero ¿Quién puede decir qué es bueno y qué malo para la naturaleza del hombre sino aquél que lo creó con un fin determinado dentro de toda la creación? Ningún hombre, por el solo hecho de serlo, posee de por sí la autoridad para decidirlo. Porque el hombre es solo una criatura. Solo un ser creado. Pequeño e insignificante ante el todo. Absolutamente prescindible por sí mismo. Terrible humillación para el orgullo de muchos. “El principio de la sabiduría está en el temor de Dios” dice la Escritura Sagrada. Reconocer en un acto de humildad esta verdad básica para todo hombre, paradójicamente, es un principio de real liberación. Es el inicio del camino hacia la luz y hacia la verdadera liberación. Porque es el inicio del camino hacia nuestro verdadero destino que está más allá de lo que podemos imaginar. Allí hallaremos por fin la comprensión del por qué nos puso Dios aquí. No son un capricho divino, por ejemplo, los mandamientos que Él nos reveló. Responden a las reales necesidades de nuestra naturaleza creada de seres individuales y sociales y dependientes. Los mandamientos de la ley de Dios completan y enriquecen nuestro ser. Le mantienen en el recto camino de su realización, individual y colectiva. El comenzar a vivir esto es comenzar a entenderlo todo. Eso produce en nosotros la paz y la alegría interior. Esto produce también el buen humor (hablando solo desde un punto de vista puramente humano) porque “los frutos del Espíritu son gozo y paz”, dice San Pablo. Y también el buen humor tiene que ver con ello, a modo de un estado no solo espiritual sino también psíquico. Pero en sus honduras rastreamos algo mucho más profundo y elevado que es la vida del espíritu en comunión con Dios. No podremos, sin Dios, ni siquiera tener buen humor. El mal humor es una rebeldía hacia Dios y toda la creación, en cierto sentido. El llamado humor ácido es en general una expresión de este estado de espíritu. Usando de este humor se busca corroer y destruir todo lo que queda de las instituciones tradicionales, nacidas de una cosmovisión de la vida. Rechazarlas solo logra el suicidio de la sociedad. ¿Es más feliz la sociedad por este camino? Solo basta mirar alrededor. Las manifestaciones artísticas - verdadero testigo y manifestador del espíritu que alienta en una sociedad - han caído en lo bajo, lo vulgar, lo cruel, lo deshonesto, lo impúdico, lo superficial, lo estúpido, la desesperación, el nihilismo, el odio hacia lo bueno y santo, la burla de lo sacro, lo diabólico y, desde allí, nos auguran un negro y amenazante futuro, dominado por la frialdad de la máquina y la tecnología. Un futuro inhumano. No hecho para el hombre. Un mundo sin buen humor. Con estúpidas distracciones “para pasar el tiempo”, para tapar ese vacío de cálida humanidad. Un mundo futuro no hecho para seres de carne y espíritu sino para máquinas, u hombres máquinas: para robots. Los esclavos en la antigüedad aún podían rebelarse como seres humanos que eran, pero los hombres-robots no se rebelarán. Han perdido partes esenciales de su humanidad. Mejor dicho, han sepultado su verdadera humanidad debajo de toneladas de tornillos y de acero, conformados y estructurados por las frías ideologías racionalistas y ateas. No podrán rebelarse a esto. La única cosa que hace posible la libertad es el conocimiento de la Verdad y la Verdad solo se revela o desvela al espíritu, no a la carne y, menos a un robot, a un hombre programado para obedecer a sus amos tecnocráticos. Un robot jamás podrá tener ni siquiera buen humor.

El humor y la caridad

Podríamos decir que el humor, el buen humor, es también una de las manifestaciones de la caridad, de la generosidad y de la magnanimidad del corazón. La caridad es como la amalgama de la sociedad y, el buen humor es como una de las facetas visibles de la caridad. El buen humor une, atempera la ira y busca siempre alguna “excusa” para justificar, de algún modo, al que le ha ofendido, o creemos que lo ha hecho. Enancha el corazón. El buen humor puede ser también una característica de la humildad. Reírse de sí mismo es bueno, en la medida en que es verdadero, es decir en la medida en que parte de un conocimiento real y más profundo de sí mismo, de nuestra nada, es una gracia especialísima de Dios. Ello nos enseña ciertamente a tener paciencia con nosotros mismos y nos impide, de algún modo, de caer en la desesperanza o desesperación, que es una falta de fe en la misericordia divina y en su siempre positivo auxilio. Es una gracia de Dios muy grande vernos, aunque sea un poco, en nuestra real dimensión, en nuestra real pequeñez. Nos acercamos así más a Cristo. Y Cristo mismo tuvo hacia nosotros un santísimo y especialísimo buen humor. Un humor cargado de misericordia y amor hacia nosotros, sus pequeños – como nos llamó muchas veces.

No hay mención, en los Santos Evangelios, de que Cristo haya reído. Sin embargo mucho de sus consejos no pudieron proferirse sin una sonrisa. Y esto no hacía falta de ser mencionado siquiera. Y menos en la sobriedad y en lo escueto de los Evangelios. Está muy bien, por ejemplo, en esa obra de arte que es la película de Mel Gibson, La Pasión de Cristo, cuando, en uno de sus “flash back”, nos muestra a Nuestro Señor en su sermón de la Montaña diciendo:“Porque si amáis solo a los que os aman ¿qué hacéis de más?” remarcando este “¿qué hacéis de más?” con una sonrisa y un gesto amable. “Amable” de, dado con caridad, con amor.

El buen humor es signo de un buen espíritu. Y buen espíritu quiere decir tener en cuenta al prójimo como a quién siempre que hay darle un bien. Sea éste material o espiritual, o aún meramente psicológico, “hacerlo sentir bien”. Antes solía decirse de una persona, a modo de elogio, que era alguien “muy atento”. Significábase con ello que se trataba de alguien preocupado justamente de hacer sentir bien a los demás atendiendo a sus necesidades del momento. Recuerdo a san Pablo cuando decía “me hago todo con todos, para salvarlos a todos”, significando el mayor bien que se le puede ofrecer a alguien: el conocimiento de la Verdad y, con ello, la Salvación eterna. Y nuestro Señor nos enseñó a ver en el prójimo, a Él mismo: “Cuando disteis un vaso de agua a quien os lo pidió, conmigo lo hiciste”.Sería como carente de “algo” (algo inasible tal vez, pero, sin embargo, sentido) si no se hiciera esta acción de dar el vaso de agua, con un gesto buen humor, de buena voluntad, con un gesto amable, con un gesto de caridad y nobleza de corazón.

Hay la anécdota de un santo, Santo Tomás Moro, quien no quiso hacer sentir mal ni siquiera al verdugo que, en instantes, le cortaría la cabeza. Le dijo, entregándole una moneda, (creo que esto de la moneda era uso común en estos casos, en aquellos tiempos) diciéndole: “No temas hacer tu trabajo que, de un solo golpe, me mandas a Dios”. Sus envidiosos y malhumorados (el mal humor suele engendrarse en un mal interior, como dijimos más arriba). Sus malhumorados enemigos, al escucharle, le espetaron: “¿Cómo estáis tan seguro de que Dios te recibirá?” Calificando así a Tomás de presuntuoso. A lo cual Tomás respondió, seguramente inspirado por el Espíritu Santo: “Dios no puede rechazar a quien con tanto amor va hacia Él.” Santo Tomás Moro dijo esto seguramente con la sencillez de su buen humor. Pues éste es, justamente, no solo el santo del buen humor sino quien compuso hasta una oración pidiendo este don a Dios, el don del buen humor.

Cerraremos estas pequeñas reflexiones con la oración de este gran Santo inglés:

Concédeme, Señor, una buena digestión,
y también algo que digerir.

Concédeme la salud del cuerpo,
con el buen humor necesario para mantenerla.

Dame, Señor, un alma santa que sepa aprovechar
lo que es bueno y puro, para que no se asuste ante
el pecado, sino que encuentre el modo de poner
las cosas de nuevo en orden.

Concédeme un alma que no conozca el aburrimiento,
las murmuraciones, los suspiros y los lamentos y no
permitas que sufra excesivamente por ese ser tan
dominante que se llama: YO.

Dame, Señor, el sentido del humor.
Concédeme la gracia de comprender las bromas,
para que conozca en la vida un poco de alegría y
pueda comunicársela a los demás.

Así sea.

miércoles, 15 de mayo de 2013

APUNTES EN EL CUADERNO DE BITÁCORA: Los Rothschild...

Guy Édouard Alphonse Paul de Rothschild (en la foto) falleció en junio de 2007. A finales de los años 90 los patriarcas del imperio Rothschild eran los barones Guy y Elie de Rothschild en Francia y lord Jacob Rothschild y sir Evelyn de Rothschild en Gran Bretaña. 

En su discurso ante el Senado de los Estados Unidos, el 17 de enero de 1950, el banquero James P. Warburg, íntimamente ligado a la casa Rothschild, dijo: “Tendremos un gobierno mundial, guste o no guste. Sólo falta saber si llegaremos a esto imponiéndolo por la fuerza, o si la humanidad se someterá de buen grado”. 

Como los Rothschild, con los que colaboró estrechamente, o los Rockefeller y los Morgan, con los que también se asoció, Warburg pertenecía a esa elite oligárquica que cree que el mundo les pertenece. ¿Cómo si no se atrevería a pronunciar tales palabras? 

Estas sagas de banqueros internacionales controlan desde la sombra todos los resortes del poder, mueven los hilos, quitan y ponen príncipes y reyes, emperadores, presidentes, gobernadores, papas, obispos y monaguillos. Controlan los gobiernos, los ejércitos y la opinión pública a través de los grandes medios de comunicación. Controlan la ciencia y la tecnología, la educación, la religión y, sobre todo, las altas finanzas. 

En 1913, todas estas familias se coaligaron para fundar la Reserva Federal de los Estados Unidos, donde se esconde el Santo Grial del capitalismo, la máquina de hacer billetes de curso legal. “Una vez que el gobierno está en deuda con los banqueros, está a su merced”, escribe Gary Allen en su libro “Nadie se atreve a llamarlo conspiración”. 

El 26 de septiembre de 1921 el diario británico Financial Times hacía una sobrecogedora advertencia: “media docena de hombres al frente de los cinco grandes Bancos pueden echar abajo todo el montaje de las finanzas gubernamentales si deciden no renovar la financiación de los bonos del Tesoro y los títulos de la deuda”. Naturalmente, se refería a las familias que se coaligaron para fundar la Reserva Federal. 

En 1929, estas mismas familias fabricaron la mayor burbuja bursátil de la historia y provocaron el crash de la Bolsa de Nueva York que precedió a la Gran Depresión, lo que les permitiría fundar, un año más tarde, el Banco de Pagos Internacionales (BIS), el Banco Central de los Bancos Centrales, con sede en Basilea, Suiza. Unas semanas antes del desplome, el 9 de marzo de 1929, Paul Warburg, primer presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, anunció: “Si se permite especular sin poner límites, el desmoronamiento total será inevitable”. 

Tras el hundimiento de la Bolsa de Nueva York y en medio de la desesperación general, todas estas familias de banqueros consolidaron su poder comprando, por debajo de su precio real, edificios, terrenos y sociedades. ¿Acaso no ocurre ahora lo mismo, tras el colapso financiero de 2008? El objetivo era, y sigue siendo, establecer un Gobierno Mundial de las élites plutocráticas, la diferencia es que ahora están en la fase final y podrían lograrlo.

APUNTES EN EL CUADERNO DE BITÁCORA: El arrianismo en el arte moderno...

"Dios invitando a Cristo a sentarse en el trono a su diestra"
Un lector envió, amablemente, una obra de Pieter De Grebber llamada "Dios invitando a Cristo a sentarse en el trono a su diestra". La obra está circulando mucho y no deja de ser llamativa. En ella, Dios Padre, presentado como un anciano, coronado con la tiara papal señala con su mano un asiento a su derecha invitando a Nuestro Señor, quien delante de Él, aparece con los signos de la Pasión, es decir, desnudo, tocado con la capa que le pusieron los soldados romanos, y las manos horadadas por los clavos de la cruz. Cristo, de rodillas mira al Padre. El Espíritu Santo está representado como una borrosa paloma en la parte superior del cuadro.

El autor era un pintor católico en la Holanda protestante, que se destacó por pintar retablos en las iglesias católicas clandestinas, murió piadosamente y dejó tras de si una importante escuela. El trabajo titulado "Dios invitando a Cristo a sentarse en el trono a su diestra" es de 1645.

La pintura, llama la atención por su rechazo a la Cristología católica y es una muestra de los errores del "arte moderno", es decir, de aquel que rechaza la tradición cristiana medieval  centrada en la patrística, para sumergirse en lo que Aristóteles llamó μίμησις (mímesis), es decir, la imitación de la naturaleza como el fin esencial del Arte.

Esta tendencia mimética se hizo una constante que terminó desplazando la iconografía tradicional en occidente, lanzando su grito de guerra en el Renacimiento, prevaleciendo en el Barroco y llegando al patetismo del Rococó y, posteriormente, a las formas modernas "artísticas" que, desde comienzo del Siglo XX, la Iglesia permitió que fueran introducidas en el Culto Divino, aún cuando hubo Magisterio en contra.

Si el modernismo se filtró teológicamente, la μίμησις, que desembocará en el expresionismo, horadó el arte sagrado, haciéndolo humano, despojándolo poco a poco del simbolismo, remplazando las formas tradicionales heredadas de los Padres y canonizando así la invención del artista, lo natural, lo creado, por encima del Creador.

Quien contemple la imagen contemplará la separación de Dios y la confusión de las personas. En efecto, el título no es "El Padre invitando a Cristo a sentarse en el trono a su diestra" sino "Dios invitando a Cristo a sentarse en el trono a su diestra" y nos preguntamos: ¿acaso Jesucristo, el λóγος (Logos), el Verbo Encarnado, no es Dios? La pintura lo niega y, al negarlo, está haciendo abstracción de la Fe Trinitaria Teándrica y promoviendo una piedad que no es católica, es decir, Trinitaria-Teándrica, sino un pietismo falso, arriano. El Credo de San Atanasio, conocido también como Quicumque, para enfatizar que "todo aquel que quiera salvarse" debe mantener la Fe Verdadera expresada en el Credo, deja en claro:

"Porque una es la persona del Padre y el Hijo y otra la del Espíritu Santo; pero el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo tienen una sola divinidad, gloria igual y coeterna majestad [...] Así Dios es el Padre, Dios es el Hijo, Dios es el Espíritu Santo; y, sin embargo, no son tres dioses, sino un solo Dios; Así, Señores el Padre, Señor es el Hijo, Señor el Espíritu Santo; y, sin embargo, no son tres Señores, sino un solo Señor; porque así como por la cristiana verdad somos compelidos a confesar como Dios y Señor a cada persona en particular; así la religión católica nos prohíbe decir tres dioses y señores."

La pintura niega esto y, por el contrario, afirma la herejía arriana de que el Hijo es inferior al Padre, no compartiendo ni la misma naturaleza ni la misma majestad.

El arte del renacimiento al retomar el ideal grecorromano (y el barroco, como continuador y perfeccionador de aquel) toma también su decadencia. El arte cristiano no se basa en la μίμησις (mimesis), sino en el ícono, algo completamente diferente. La Virgen María representada en el icono se remonta a San Lucas y los ángeles, mientras que cualesquier Madonna tiene la forma, el rostro y la fugara de alguna modelo. Los Padres del II Concilio de Nicea comprendieron la importancia de preservar la Tradición en el arte sagrado, de su valor dogmático y simbólico para el mantenimiento de la fe y la promoción de la misma. Es por ello que cuidaron de explicar porqué las imágenes debían ser respetadas y veneradas:

"Porque cuanto con más frecuencia son contemplados por medio de su representación en la imagen, tanto más se mueven los que éstas miran al recuerdo y deseo de los originales y a tributarles el saludo y adoración de honor, no ciertamente la latría verdadera que según nuestra fe sólo conviene a la naturaleza divina; sino que como se hace con la figura de la preciosa y vivificante cruz, con los evangelios y con los demás objetos sagrados de culto, se las honre con la ofrenda de incienso y de luces, como fue piadosa costumbre de los antiguos. "Porque el honor de la imagen, se dirige al original", y el que adora una imagen, adora a la persona en ella representada."

Condenando con la excomunión a quienes contradijeran lo dispuesto. Y de aquellos que negaran la Divinidad del Hijo, reflotando la herejía adopcionista, de la arriana, el mismo Concilio agregó:

"Impíos e ingratos a tantos beneficios, no os horrorizáis de murmurar con venenosas fauces que nuestro Libertador es hijo adoptivo, como si fuera un puro hombre, sujeto a la humana miseria, y, lo que da vergüenza decir, que es siervo [...] ¿Cómo no teméis, quejumbrosos detractores, odiosos a Dios, llamar siervo a Aquel que os liberó de la esclavitud del demonio? [...] Porque si bien en la sombra de la profecía fue llamado siervo [cf. Iob 1, 8 ss], por la condición de la forma servil que tomó de la Virgen, [...] esto nosotros [...] lo entendemos como dicho, según la historia, del santo Job, y alegóricamente, de Cristo [...]."

Volvamos los ojos a la pintura de Pieter De Grebber. Podemos ver como Nuestro Señor Jesucristo es reducido a un esclavo, un miserable, un hombre más. ¿Cuánto de ésto no vemos también en los "teólogos modernos"? ¿Acaso K. Barth no proponía algo similar? ¿Acaso la teología horizontal de Dietrich Bonhoeffer, tan asimilada por la Teología de la Liberación, no repite lo mismo? ¿Acaso no vemos eso en el "Jesús de Nazareth" de Ratzinger? Recordemos lo que dijo San Cirilio a Nestorio el hereje: "La Tradición de la Fe repugna en esto a tu afirmación. Nosotros hemos aprendido a admirar, no a un hombre portador de la divinidad, sino a un Dios hecho hombre; tú al contrario, hablas de manera totalmente diferente."

El arte moderno, cuya manifestación es el cuadro "Dios invitando a Cristo a sentarse en el trono a su diestra", no sólo humaniza al Padre y al Hijo, sino que los separa deformando la Trinidad, algo común en el "arte moderno". Introduce en ellos además la temporalidad, la confusión de la naturaleza divina, violenta lo sagrado, profana nuestra religión. El cuadro de Pieter De Grebber niega el Dogma de nuestra fe, y quienes ante él se inclinan o hacen reverencia, idolatran a un falso dios, al dios de Arrio, al dios de Nestorio... al dios de los herejes.

Tomado del blog Sursum Corda: http://sursumcordablog.blogspot.com.ar/2013/05/el-arrianismo-en-el-arte-moderno.html