"No he de callar por más que con el dedo, ya tocando la boca o ya la frente, silencio avises o amenaces miedo." Don Francisco de Quevedo.

BARRA DE BUSQUEDA

miércoles, 9 de mayo de 2012

¿PARE DE SUFRIR? LA PSEUDO-TEOLOGIA DEL BIENESTAR: Por el Presbítero Roberto Sánchez del Real.

En nuestras ciudades empiezan a abundar –sobre todo en locales amplios que fueron cines o teatros– "iglesias" protestantoides (porque ni a protestantes llegarían según sus practicas y "teologias") que exhiben enormes mantas con la atrayente leyenda PARE DE SUFRIR y un corazón rojo con una paloma incrustada en éste, que remeda la forma del Espíritu Santo. Y hay ‘cultos’ o ‘sesiones de oración’ casi cada dos ó tres horas. Los ‘hermanos’ que están en la puerta –que ‘destilan’ amabilidad y sonrisas, y no como muchos sacerdotes que no tenemos tiempo para la gente, y estamos MUY MUY MUY ocupados– te hablan con un lenguaje que suena a "cristianismo"... en pocas palabras te dicen que El Señor puede solucionar todos tus problemas de dinero o de salud (y esto es cierto, hablando en forma absoluta). Te invitan a alabar a "Jehová" y a entregarle tus necesidades, te dicen que no tienes porque esperar años, para que empieces a disfrutar de sus bendiciones. Según tu necesidad, hay un horario para cada cosa.

Ya en la sesión de alabanza, te incitaran a alabar a Dios, levantando las manos, luego cerrarás tus ojos; después te acribillarán con abundantes citas bíblicas en las que Dios –como si fuera candidato a senador o a presidente– hace cantidad de promesas de prosperidad económica y de salud y felicidad. Luego vienen los abundantes "testimonios".

El método es preparar tu atribulado cerebrito, para hacerte creer que el siguiente paso es algo automático e infalible: darle a Dios, es decir, ofrendar generosamente –claro por medio de ellos que han de ser sus corresponsales financieros en la tierra– para que luego Él te responda con mucha mayor generosidad. ¡Ah! y se te ofrecen –a módicos precios– paños benditos y has de lavarte con un jabón especial –que nada más ellos tienen y que no encuentras en ninguna farmacia– para quedar purificado y estar listo a recibir una lluvia de bendiciones materiales, por supuesto. Y -¡lo mejor de todo!-, si vas a esos servicios nadie te hablará de cosas feas y desagradables como pecado, arrepentimiento, penitencia, confesión o conversión… ¡puras $bendiciones$ directas desde el cielo!
 
Alguien que va por primera vez, claro con mucha fe, puede salir –bajita la mano– con $300.00 pesos menos de su cartera, sin notarlo. Por supuesto que después serán –o podrán ser, porque "Jehová" siempre responde– miles de pesos. La gran mayoría NO REGRESARÁ al descubrir el agua tibia y darse cuenta de que esto es un fraude… pero ya dejó ahí muchos pesos, que sirven para pagar la renta del local –y hasta luego comprarlo– y por supuesto sostener a sus "obispos" (90% brasileiros) y ministros y muchos hermanos, que indefectiblemente darán testimonio de que "cuando eran católicos eran pobres y ahora que se han convertido viven en la abundancia". Si le interesa dejar de ser pobre (y hacerlos ricos a ellos) puede buscar el lugar más cercano... no batallará mucho para encontrar esos "santuarios" de prosperidad y bendición.

¿Efectos de caer en garras de esos cultos? Aparte de que será más pobre, amargado y supersticioso, puede llegar a la conclusión terrible de que Dios no existe, de que la Religión es un negocio y de que usted no necesita de Dios. ¿Le entra?. Puede hasta llegar a desear estar pronto con Dios (vía suicidio, pues se sentirá más frustrado y los pesos que consiguió prestados "para ofrendar" tendrá que pagarlos).

¿Es posible dejar de sufrir mientras se está en esta vida? Por supuesto que no. El gozo y el sufrimiento son parte de esta vida terrena. Pararemos de sufrir cuando estemos en la presencia de Dios, eso si.

A este propósito, ¿Que nos dice el Papa sobre esas pseudo-teologías del bienestar? Encontré esto en su libro “Jesús De Nazareth”:

"El demonio no es tan burdo como para proponernos directamente adorar a Satanás. Nos invita “a ser racionales”."

La tentación esencial es “la adoración del bienestar”.

Para Jesús, adorar al demonio, es rechazar la Cruz, para estar bien, por encima de todo, de la obediencia al Padre, inclusive.

“... interpretar el cristianismo como una receta para el progreso y reconocer el bienestar común como la auténtica finalidad de todas las religiones, también de la cristiana, es la nueva forma de la misma tentación.” (La adoración del bienestar)

CONCLUSIÓN: La "teología" del bienestar y del no sufrimiento –que predican este tipo de sectas– es mucho más $rentable$ y cómoda –aunque resulte un fraude– que la teología de Jesús, que nos invita a la conversión, la generosidad y la responsabilidad.

Si quiere para de sufrir, primero tendrá que hacer de Cristo el centro de su vida, y luego morirse. ¿Se espera, o le urge?

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